Tianjin. El gigante automovilístico Toyota ha cancelado parte de su producción en su planta de la municipalidad septentrional china de Tianjin debido a un descenso de las ventas en ese país, anunció la compañía japonesa este miércoles.

Las líneas de ensamblaje de la fábrica, la mayor que posee Toyota en China, detuvieron su producción el lunes, aunque todo el personal continúa trabajando de forma habitual, dijo un directivo de Toyota Motor (China) Investment S.A., subsidiaria de la Corporación Toyota Motor.

Un portavoz de la compañía se negó a precisar cuántas líneas habían detenido su actividad o por cuánto tiempo lo harían.

En informes de medios de comunicación publicados la semana pasada se aseguraba que la compañía detendría la producción desde el lunes al viernes, aunque la información fue refutada más tarde.

La planta ensambla los modelos Corolla, Crown, RAV4 y Vios, y su producción anual es de 500.000 unidades, lo que supone el 60% del volumen total de autos manufacturados en China por Toyota.

La medida viene a tenor de la drástica caída en las ventas que ha experimentado la compañía japonesa en China desde el comienzo de la disputa territorial surgida entre las dos naciones en torno a las Islas Diaoyu.

"Las tensas relaciones sino-japonesas han afectado las ventas de automóviles Toyota en China, y es una práctica común de las empresas el ajustar su volumen de producción en base a la demanda del mercado y a los pedidos", dijo el portavoz.

En un punto de venta Toyota en Tianjin, el número de clientes ha descendido en un 30%, y algunos han cancelado o retrasado los pedidos.

Las tensiones entre los dos países han aumentado desde principios de septiembre, cuando Japón anunció planes para adquirir parte de las Islas Diaoyu, en el Mar Oriental de China.

Beijing ha mantenido en todo momento que las islas son parte inherente del territorio chino.