Los Angeles. Toyota acordó pagar US$10 millones  para resolver fuera de la corte la demanda de la familia de un policía estatal de California y tres parientes cuyo accidente fatal en automóvil impulsó un retiro masivo de la automotriz, dijeron abogados este jueves.

La demanda de la familia, presentada en marzo en la corte superior de San Diego, fue parte de una ola de litigios vinculados a la responsabilidad de productos y homicidio culposo en contra Toyota Motor Corp y sus subsidiarias por quejas de aceleración súbita e involuntaria en sus vehículos.

Pero el choque del 28 de agosto del 2009 cerca de San Diego de un sedan Lexus ES 350 conducido por el oficial de la patrulla de carreteras de California Mark Saylor recibió una intensa atención de los medios.

El hecho también condujo a un mayor escrutinio gubernamental ante problemas de seguridad que llevó al retiro de más de 6,5 millones de vehículos de Toyota en Estados Unidos.

Esos retiros en el 2009 y el 2010 fueron ordenados por Toyota para reparar alfombras de piso mal ajustadas que atascaban los aceleradores, y pedales que no retrocedían de acuerdo a su diseño.

La cantidad del acuerdo en el caso Saylor había sido mantenida en secreto desde que fue alcanzada en septiembre.

Pero fallando a favor de los medios, el juez en la causa ordenó este lunes 20 de diciembre, que la suma fuera hecha pública, y dos abogados conectados con el caso revelaron la cantidad a Reuters antes de que una versión no censurada de los documentos del acuerdo fuera presentada en la corte.