Rio de Janeiro. Los empleados de todos menos uno de los bancos de Brasil votaron para aprobar un aumento del 7,5% en sus salarios y volverán a trabajar este jueves, poniendo fin a una huelga de nueve días, dijo el miércoles en un comunicado la confederación sindical de trabajadores nacionales bancarios.

Los trabajadores de la estatal Caixa Economica Federal , en Río de Janeiro, Sao Paulo, la capital Brasilia y otros seis estados rechazaron la última propuesta de Fenaban, la Federación Nacional Bancaria y permanecerá en huelga, dijo la confederación sindical.

Los empleados sindicalizados volverán a trabajar en el estatal Banco do Brasil SA y todos los bancos no estatales del país, incluido el Banco Bradesco SA e Itaú-Unibanco Holding SA, la unidad local de Banco Santander SA.

El conflicto salarial coincidió con un aumento de la morosidad y las pérdidas relacionadas con el crédito de los bancos después de una fuerte desaceleración de la otrora pujante economía de Brasil.

El sector financiero se enfrenta a la presión de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, por reducir los costos de endeudamiento para ayudar a reactivar la economía.

"Con la movilización y las huelgas, los trabajadores bancarios han ganado nueve años consecutivos de aumentos reales de salario", dijo Carlos Cordeiro, presidente de la confederación, conocida como Contraf-CUT.

Fenaban había ofrecido inicialmente un aumento del 6%, de acuerdo con Contraf-CUT. El sindicato respondió pidiendo un aumento del 10%.

Desde el 2004, el salario promedio de un trabajador bancario, ajustado por inflación, ha aumentado un 13,2%, mientras que el salario mínimo de los trabajadores bancarios sindicalizados disminuyó un 36%.

Los trabajadores que aprobaron la oferta de Fenaban también recibirán una parte mayor de las ganancias de los bancos y un apoyo adicional si son obligados a abandonar sus puestos de trabajo por razones de salud.

Los bancos también se comprometieron a estudiar nuevas medidas de seguridad para proteger a los empleados y clientes de robos y a pagar a los trabajadores los días que estuvieron en huelga.