Ciudad de México. Un tercer trabajador de la petrolera estatal mexicana Pemex murió el domingo luego de un incendio que afectó en la víspera a su segunda mayor refinería, dañando la planta reductora de viscosidad de la unidad, lo que llevaría a un aumento en la producción de combustible pesado.

Una explosión seguida de un incendio afectó el sábado a la refinería Tula Hidalgo, en el centro de México, dejando dos trabajadores muertos durante el accidente y uno más que falleció el domingo en un hospital de la ciudad de México, adonde había sido trasladado debido a la gravedad de su estado.

La compañía dijo que el incendio no había afectado la producción de la unidad.

"Sólo hay una planta reductora, no hay fecha fija de inicio de operación. Mientras, se va a incrementar la producción de Cope (combustible pesado)", señaló el portavoz.

Pemex había dicho previamente que la planta reductora averiada era una de varias en operación dentro de la refinería.

La planta reductora de viscosidad es una unidad de proceso cuyo propósito es reducir la cantidad de petróleo residual producida durante la destilación de crudo y aumentar la producción de destilados más valiosos, como aceite y diésel.

Este sistema había entrado recientemente en proceso de mantenimiento y los trabajadores se encontraban probándolo nuevamente el sábado cuando ocurrió el accidente.

La refinería Tula Hidalgo es la segunda mayor de la firma y tiene una capacidad de procesamiento de 315,000 barriles por día, según datos de Pemex.

México importa cerca de un 40% de la gasolina que consume debido a una falta de infraestructura para refinación de crudo.

Un daño serio en alguna de las seis refinerías que operan en el país podría provocar una escalada en las importaciones y en los precios de la gasolina y el diésel.

En septiembre del año pasado una explosión mató a un trabajador en la refinería Cadereyta, la tercera mayor del país, localizada en el norte de México.

Este incidente forzó el cierre de dos unidades de producción y redujo la capacidad de Cadereyta -de 275.000 barriles por día-, causando un breve salto en los precios de los futuros del petróleo en Estados Unidos.