San José. Un Tribunal de Ejecución de Sentencia de Costa Rica fijó hoy en US$6,4 millones el daño ambiental ocasionado por el proyecto minero Crucitas, que pretendía desarrollar la empresa de capital canadiense, Infinito Gold, en la zona norte del país.

El proyecto de la minera canadiense pretendía explotar 500 mil onzas de oro en una mina a cielo abierto, pero un tribunal Contencioso Administrativo anuló sus permisos en el año 2010 y ordenó investigaciones contra varios funcionarios públicos.

La jueza de ejecución de sentencia, Lorena Montes de Oca, acogió la recomendación de los peritos que valoraron el daño ambiental entre US$6,4 y US$10,2 millones, lo que incluye la tala de especies de árboles vedados como el almendro amarillo. La jueza se ajustó al monto mínimo recomendado.

El abogado ambientalista, Alvaro Sagot, comentó que el Estado costarricense deberá asumir la mayoría de este pago por daños ambientales, ya que la empresa canadiense vendió todos sus activos y propiedades, además de iniciar un proceso de quiebra en Canadá.

Costa Rica solo podrá recuperar de la empresa el monto de US$600.000 que fueron depositados ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) como "garantía ambiental".

En el sector ambientalista también existe preocupación, pues las fincas en las que se debe aplicar esta reparación de daño ambiental pasaron a manos de otra empresa privada, que recibiría el beneficio de esta reparación.

Costa Rica también tiene pendiente un proceso en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), órgano del Banco Mundial, donde la empresa demandó al Estado por US$1.092 millones.