Quito. Un tribunal de Ecuador rechazó un pedido de un panel internacional de arbitraje para que se suspenda el fallo que obliga a Chevron a pagar US$18.000 millones por contaminación, pero los jueces remitieron la apelación de la petrolera estadounidense a la Corte Nacional de Justicia.

Un año después del histórico fallo contra Chevron, un panel que trabaja en la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya dijo a Ecuador la semana pasada que tome todas las medidas necesarias para suspender el cumplimiento de fallo en el país y en el extranjero.

Pero en el fallo dado a conocer este lunes, el tribunal ecuatoriano que ha estado evaluando el caso en la región amazónica de Sucumbios dijo que Ecuador no debería cumplir con esa orden.

"Un simple laudo arbitral, aunque resulte vinculante para Ecuador no puede obligar a sus jueces a violentar derechos humanos de nuestros ciudadanos; aquello sería no sólo atentar contra los derechos garantizados en nuestra Constitución, sino también contra las más importantes obligaciones internacionales asumidas por el Ecuador en materia de Derechos Humanos", dijo el tribunal.

El tribunal dijo que sin embargo había aceptado una apelación presentada por Chevron y que la trasladó a la Corte Nacional de Justicia, en la señal más clara hasta el momento de que el litigio, que lleva más de 20 años, podría prolongarse por muchos años más.

Los demandantes dijeron que la decisión del panel de La Haya no afectará sus planes de cobrar la indemnización de US$18.000 millones en otros países donde Chevron posee activos.

"Tenemos la intención de hacer todo cuanto esté en nuestro poder para asegurarnos de que el equipo gerencial de Chevron cumpla con las obligaciones legales de la compañía y pague la totalidad de la condena", dijo Pablo Fajardo, el abogado líder de los demandantes.

Un caso seguido muy de cerca. Chevron heredó el caso cuando en el 2001 adquirió Texaco, que se había ido de Ecuador nueve años antes.

Los demandantes acusaron a Texaco de causar enfermedades en la población local al verter los deshechos de las perforaciones en fosas no revestidas. Presentaron la demanda en 1993 en Nueva York, antes de que fuese trasladada a la corte de la ciudad de Lago Agrio casi una década más tarde.

Chevron niega las acusaciones, y dice que Texaco no contaminó la selva y que limpió adecuadamente todas las fosas de las que era responsable.

El caso está siendo observado muy de cerca por la industria petrolera por los precedentes que pudiese sentar respecto a otros reclamos de Estados que acusan a empresas multinacionales de contaminar sus tierras.

Los activistas describen a la larga batalla legal como una lucha por la justicia, pero Chevron dice que las medidas han sido impulsadas mucho más por el oportunismo y la avaricia de los abogados. La saga ha generado gran cantidad de acusaciones de juego sucio y soborno.