Zurich. El banco suizo UBS aumentó este domingo el monto que declaró perdido en operaciones inescrupulosas a US$2.300 millones y dio detalles de cómo un operador escondió su exposición a riesgos creando posiciones ficticias en sus sistemas.

UBS remeció a los mercados este jueves 15 de septiembre cuando anunció que en operaciones no autorizadas se perdieron unos US$2.000 millones. El operador londinense Kweku Adoboli fue acusado el viernes de fraude y datos de contabilidad falsos que se remontan al 2008.

"La pérdida resultó de operaciones especulativas no autorizadas en varios futuros de índices S&P 500, DAX, y EuroStoxx durante los últimos tres meses", indicó UBS en un comunicado.

"Las pérdidas que contrajo este asunto ascienden a US$2.300 millones. Como se dijo anteriormente, no se afectaron posiciones de clientes", agregó la firma.

Los mercados globales de acciones han estado extremadamente volátiles en los últimos meses, hundiéndose por las preocupaciones sobre la crisis de deuda de la zona euro y en Estados Unidos y luego repuntando por las esperanzas de su resolución.

Desastre mayúsculo. El fraude es un desastre para la reputación del mayor banco de Suiza. UBS apenas se recuperó de la crisis financiera cuando debió ser rescatado por el Estado, desatando llamados a la renuncia de los máximos ejecutivos y para que su banca de inversiones fuera dividida en una unidad separada.

El presidente ejecutivo de UBS, Oswald Gruebel, quien volvió a la empresa tras su retiro en el 2009 para renovar al banco, fue citado este domingo por un periódico diciendo que no estaba considerando renunciar por la crisis, pero que la decisión dependía de la junta directiva.

En un memo al personal el domingo, el ejecutivo dijo: "En última instancia, la responsabilidad es mía. Yo y el resto de los altos directivos somos responsables de lidiar con lo que se hizo mal".

Gruebel dijo el domingo en una entrevista concedida a la televisión suiza que es obvio que estos incidentes van a tener una influencia en la estrategia del banco de inversión y que ésta sería presentada pronto.

UBS también dijo que su junta directiva creó un comité que será presidido por el director independiente David Sidwell, ex funcionario financiero de Morgan Stanley, para realizar una investigación de las operaciones y su relación con los sistemas de control del banco.

El banco dijo que cubrió el riesgo resultante de las operaciones no autorizadas y su rama bursátil volvió a operar con normalidad, dentro de los límites de riesgo previamente definidos.

También señaló que el operador ocultó el hecho de que las operaciones de futuros violaban los límites de riesgos de UBS al supuestamente ejecutar posiciones ficticias de fondos en efectivo cotizados en la bolsa (ETF, por su sigla en inglés) en el sistema bancario.