Zurich. El banco suizo UBS reduciría su negocio de banca de inversión, fuente de una pérdida de US$2.000 millones por una operación no autorizada, y podría despedir a importantes ejecutivos mientras trata de retener a sus clientes privados y evitar una baja en su calificación.

Analistas dijeron que la enorme pérdida, anunciada este jueves, era el último clavo en el ataúd de la banca de inversión de UBS que ha luchado, como otros en la industria, contra la debilidad en los mercados y regulaciones más estrictas, sumado a un repunte del franco suizo.

El diario Tages-Anzeiger, citando fuentes con conocimiento interno de UBS, dijo que el banco anunciaría una importante reestructuración que incluiría miles de recortes adicionales de empleos, en una cita de inversores planeada para el 17 de noviembre.

Un portavoz de UBS declinó comentar al respecto.

"Creemos que UBS se verá bajo una presión material de los accionistas y Finma (la Autoridad Supervisora de los Mercados Financieros suizos) para revisar su negocio de banca de inversión (...) la pérdida operativa fue la gota que colmó el vaso, conduciendo a una reestructuración material", dijeron analista de JP Morgan en una nota.

Este jueves a última hora, Moody's dijo que puso la calificación de la deuda a largo plazo y de depósito del banco en revisión para una posible baja, un golpe adicional para UBS.

"Las pérdidas ponen en duda la capacidad del grupo para completar exitosamente la reconstrucción de sus operaciones de banca de inversión", dijo la agencia.

Los US$2.000 millones que un operador con sede en Londres perdió en operaciones no autorizadas, según dijo UBS, cancelan los ahorros que el banco esperaba de un programa de recortes, que consideraba eliminar 3.500 puestos de trabajo.

"Creemos que el evento de ayer podría tener consecuencias personales a nivel de gerencia de alto nivel, lo que a su vez podría llevar a ajustes en la cartera de negocios de UBS", dijo la analista de Vontobel Teresa Nielsen.

"La salida de negocios no centrales dentro de la banca de inversión podría ser acelerada", agregó.

La policía londinense aún mantiene detenido al sospechoso que arrestó en las primeras horas del jueves por sospecha de fraude.

Fuentes cercanas a la situación identificaron al detenido como Kweku Adoboli, un director de UBS para fondos negociables en bolsa de 31 años.

UBS declinó ofrecer nueva información sobre el caso el viernes temprano.