Para los industriales nacionales, si la situación del sector en el segundo trimestre de este año se mostró más que comprometida, las expectativas para el tercer tercio de 2010 no lucen nada favorables, toda vez que, en promedio, 33,6% de los empresarios señala no estar en capacidad de realizar siquiera inversiones operativas en lo que resta de año.

Pero hay datos más alarmantes. La encuesta de coyuntura, realizada por Conindustria para el segundo trimestre del año, revela que 58% de la pequeña industria no podrá realizar las inversiones mínimas para mantener su operatividad, una apreciación que es sostenida por 32% de los medianos empresarios.

Tomando en cuenta los números del Banco Central de Venezuela, Conindustria asegura que en los últimos dos años, el Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero cayó 14%.

"La pequeña y mediana industria es la más afectada por la contracción que sufre la economía nacional", señaló Carlos Larrazábal, máximo representante del gremio, quien subrayó que en promedio, más de 50% del sector productivo no vislumbra mejorías de la situación actual para lo que resta del año.

Materias primas. Otro detalle que habla de las malas expectativas que tiene el sector para el futuro inmediato, se relaciona con los índices de inventario de materia prima. En la última medición de Conindustria a nueve sectores productivos, solo el de alimentos reportó un aumento de su stock con respecto al mismo período de 2009 y el primer cuarto de este año.

Para Larrazábal, esto obedece a la prioridad que el gobierno dio, a partir del primer trimestre del año, a la liquidación de divisas para la compra de materia prima para este y otros sectores, como el de medicamentos y maquinarias.

La situación no es ni mucho menos parecida para los restantes sectores medidos en la encuesta. Tomando en cuenta tres ramos, tenemos que 53% de los industriales textiles aseguran que sus inventarios bajaron, mientras que 80% de las empresas que trabajan con metales básicos vieron caer sus reservas y 68% de los negocios de papel y cartón reportaron una apreciación similar.

Números no concuerdan. Si algo tiene claro el organismo gremial es que por primera vez en muchos años los números propios guardan "serias diferencias" con las cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), respecto a los resultados del sector manufacturero durante el segundo trimestre del año.

Al respecto, la encuesta de coyuntura señala que en promedio, 63% de las empresas reportó una disminución de la capacidad utilizada, la cual se ubica en estos momentos en 52,08%.

No obstante, tomando en cuenta el tamaño de la industria la medición arrojó que la capacidad utilizada promedio de la gran empresa es de 62,5%, mientras que en las medianas es de 51% y de 45,3% en las pequeñas factorías.

Los dos primeros sectores denuncian un incremento de la capacidad ociosa, mientras que solo las pequeñas industrias acusan una disminución del potencial no utilizado.

Vistos estos resultados, las cifras parecen no corresponder con la relativa recuperación del aparato productivo nacional, tomando en cuenta que la caída de 3,7% en el segundo trimestre es más de seis puntos porcentuales menor a la registrada en el primer cuarto del año.

Así, tomando en cuenta los números del Banco Central de Venezuela, Larrazábal asegura que en los últimos dos años, el Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero cayó 14%.

"La menor caída no significa para nada que estamos ante una recuperación", señaló el vocero, al tiempo que afirmó que al cotejar los datos del Índice de Producción Manufacturera que toma como base el año 1997, los resultados son más desalentadores.

En efecto, al revisar las cifras del ente emisor se tiene que respecto al año base, solo los sectores de edición e impresión (69%), papel (34%), alimentos (32%), madera (26%) y químicos (24%), muestran resultados por encima del crecimiento de la población desde entonces (24%).

Para el resto, el signo negativo es la constante: la producción textil es 12% menor, la de vehículos se contrajo 23%, maquinarias eléctricas disminuyó 49%, mientras que cueros y calzados descendió 67%.

Ante esta realidad, algunas cifras arrojadas por el BCV atraen la atención del presidente de Conindustria.

"No entendemos, por ejemplo, cómo es posible que mientras la industria de sustancias y productos químicos subió en el segundo semestre 14%, el sector de plástico se contrajo 9%. Son sectores que van de la mano y es lógico que cuando uno cae el otro también", dijo.

Apreciación similar sostuvo otra fuente del sector industrial que prefirió que su identidad no fuera revelada. Señaló que mientras en el histórico del BCV el ramo textil viene perdiendo terreno consecutivamente, en el segundo trimestre del año aparece con un crecimiento de 46%. "Eso es inconsistente", dijo.

No obstante, Larrazábal afirma que ello es posible si, justamente, se considera la histórica caída del sector. "Si estás produciendo poco, cualquier alza que tengas, por pequeña que sea, se reflejará como un gran crecimiento", dijo.

En otro orden, Carlos Larrazábal refirió que la industria sigue enfrentando serias dificultades para la asignación de divisas. "El Sitme no ha sido un mecanismo eficiente y la subasta de bonos de la semana pasada prácticamente no tuvo efectos positivos", dijo.

Sobre este punto, precisó que los US$66.000 asignados como máximo a los solicitantes industriales, son insuficientes.

"Las empresas que solicitaron más de esa cantidad, que en definitiva no representa mayor cosa para una industria, no resultaron favorecidas", dijo Larrazábal.

El vocero recordó que dadas las restricciones para la obtención de divisas oficiales, el sector llegó a satisfacer hasta 40% de sus necesidades en el mercado permuta, por lo que su eliminación ha frenado las posibilidades de muchos industriales para hacerse de materia prima importada.