Londres. El grupo de productos de consumo masivo Unilever dijo que el 2012 será un año difícil porque el crecimiento en los mercados emergentes, que representan más de la mitad de su negocio, se está desacelerando y la demanda en Europa y Norteamérica continuara estable en el mejor de los casos.

El sombrío panorama hizo descender las acciones del grupo anglo-holandés bruscamente temprano el jueves.

Unilever, que aumentó los precios de marcas como Dove, Hellmann's, y Knorr para contrarrestar los elevados costos de las materias primas, dijo que el crecimiento en los mercados emergentes ahora se había desacelerado debido a estas alzas y la débil confianza del consumidor.

El director de finanzas, Jean-Marc Huet dijo que el crecimiento en los mercados emergentes como África, Asia y Latinoamérica siguió siendo sólido, pero que la compañía necesitaba tener un mejor desempeño en Rusia y Europa del Este donde su desempeño se había ralentizado.

"Hemos visto una desaceleración en algunos mercados y uno o dos son ahora más difíciles, así que nuestro enfoque está en Rusia y Europa del Este donde necesitamos mejorar", dijo a periodistas.

El tercer grupo más grande del mundo de productos para el consumo reportó que las ventas subyacentes en el 2011 subieron un 6,5%, en línea con los pronósticos de 6,4%, con un crecimiento para el cuarto trimestre de 6,6% comparado con su rival Procter & Gamble, que vio un incremento de un 4%.

Las acciones de Unilever registraban la segunda caída más importante en el índice FTSE 100 de Londres, con un descenso de un 3,1% a 2.021 peniques a las 1113 GMT.

El desempeño del título fue superior al del mercado europeo en un 20% en el 2011 y a de las acciones de alimentos y bebidas en un 4%.

Las ventas subyacentes del cuarto trimestre subieron un 6,6%, incumpliendo apenas los pronósticos de un 6,8%, pero el incremento estaba compuesto por un 6,5% del precio y tan solo un 0,1% de aumento del volumen.

Los analistas prevén que las ventas subyacentes se desaceleren en el 2012 a 5,1% desde un 6,5%, pero Unilever aún espera tener un crecimiento por encima de los mercados, una mejora en los márgenes y ver un sólido flujo de caja.