Los cortocircuitos y amenazas de juicios internacionales entre la empresa belga Katoen Natie y el Poder Ejecutivo por el frustrado llamado a licitación para construir una segunda terminal de contenedores en el puerto de Montevideo quedaron a un lado. Ahora, Katoen Natie –el socio mayoritario de terminal Cuenca del Plata (TCP) con 80%– le solicitó formalmente al gobierno extender la concesión a cambio de un plan de inversiones por US$75 millones.

El presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Alberto Díaz, confirmó este domingo a El Observador la intención del grupo Katoen Natie para realizar nuevas inversiones en TCP a cambio de una extensión del contrato de concesión. La ANP tiene el restante 20% en TCP.

“La propuesta de extensión se planteó formalmente, pero aún no tenemos una respuesta”, precisó. Añadió que sobre los montos de inversión que prevé desarrollar la empresa aún no hay certezas porque hay distintas notas que “difieren”. Por ahora, los técnicos de la ANP recién están analizando la propuesta del grupo belga. De obtener el visto bueno por parte de la ANP, pasará al Ministerio de Transporte que tendrá la última palabra.

Díaz comentó que desde el punto de vista legal, “no hay problemas” para extender o renovar concesiones. De hecho la propia ANP ha extendido las mismas a algunas de las ocho operadoras que trabajan en los puertos.

De todas formas, el presidente de la ANP recordó que cualquier extensión de una concesión implica revisar “el plan de inversiones” y ver su ubicación y destino. Además de definir los “nuevos plazos”, el “canon” que debe aportar el privado al Estado por la concesión y el “cumplimiento de las obligaciones” asumidas en la firma del contrato actual. “Esta propuesta (por Katoen Natie) deberá recorrer el mismo camino que otros privados”, aseguró Díaz.

La empresa belga se adjudicó TCP en el 2001 con un desembolso de US$17 millones por un período de 30 años. Por tanto, para que caduque la actual concesión restan aún 17 años.

Las inversiones incluirían nuevas grúas, equipos adicionales para el manejo de contenedores, obras de infraestructura y relleno del puerto, entre otras, que la “empresa está en condiciones de poner en marcha en el corto plazo”, asegura.

Jugar en las grandes ligas. De acuerdo a la propuesta de Katoen Natie a la que accedió El Observador, la empresa optó por presentar un “ambicioso proyecto” para “levantar el puerto de Montevideo un escalón más y hacerlo entrar en la liga de los mejores puertos del mundo”. La meta de la empresa es alcanzar niveles de “flexibilidad, calidad y productividad” respecto a los puertos líderes en Europa y Asia.

Por ese motivo, Katoen Natie propuso ante las autoridades de la ANP y el ministerio de Transporte un paquete inversiones “adicional” en TCP por un monto total de US$75 millones.

Las inversiones incluirían nuevas grúas, equipos adicionales para el manejo de contenedores, obras de infraestructura y relleno del puerto, entre otras, que la “empresa está en condiciones de poner en marcha en el corto plazo”, asegura.

La compañía portuaria belga pretende posicionar definitivamente a Montevideo como un hub regional para distribución de contenedores y captar más carga del norte de Uruguay y Argentina y del sur de Brasil, que hoy transita por los puertos de Buenos Aires o Rio Grande.

Productividad récord
Katoen Natie destaca como un elemento clave para consolidar su estrategia de hub en Montevideo el desempeño de la productividad para la operativa portuaria, en particular para los grandes buques. Desde que TCP comenzó a operar en la principal terminal portuaria del país, el porcentaje de transbordos de la operativa total pasó de 20% al 50%. En 2011, TCP operó el 70% de todos los transbordos de Montevideo.

Según informó la firma, en la última quincena TCP batió récords en productividad. El pasado 22 de febrero la empresa belga operó el buque Santa Teresa de Hamburg Sud con un promedio de 112,34 movimientos por hora (movs/hora), con un total de 872 movimientos en 7.55 horas. En tanto, el 1º de marzo operó el Sunny Oasis de Mol con un promedio de 115,91 movs/hora, totalizando 454 movimientos en 3.55 horas. “El armador Mol confirmó que la operación de su buque es la mejor que jamás tuvo en un barco en América del Sur”, destaca la firma belga.