Montevideo. El gobierno uruguayo aspira a duplicar el promedio de inversión en infraestructura en los próximos cinco años, para lo que busca contar con la participación del sector privado, dijo el martes el ministro de Economía y Finanzas del país, Fernando Lorenzo.

Las autoridades buscan llevar el nivel de inversión en obras a entre 5% y 6% del Producto Interno Bruto (PIB) en promedio anual, desde el 3% actual.

"En promedio en el período vamos a tener que impulsar proyectos de infraestructura por prácticamente el doble de lo que venía haciendo el país en estos últimos años", dijo Lorenzo en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

"Los recursos presupuestales no podrán hacerse cargo de ninguna manera de un esfuerzo de esta magnitud, y por tanto la participación de los privados es una condición fundamental para el desarrollo de esta estrategia", agregó el funcionario.

El PIB de Uruguay el año pasado ascendió a unos US$31.600 millones.

Entre las prioridades del gobierno del presidente uruguayo, José Mujica, se encuentra revivir el viejo sistema ferroviario para transportar carga a mayor velocidad, así como la construcción de un puerto sobre el Océano Atlántico.

Asimismo, las autoridades tienen la expectativa de recibir inversiones por entre 20% y 25% del PIB, respecto de un nivel actual que se encuentra por debajo del 20%.

"Si nosotros aspiramos a sostener niveles de crecimiento económico de por lo menos 4 por ciento anual vamos a necesitar sostener niveles de inversión productiva de entre 20 y 25 puntos porcentuales del PIB de manera permanente", comentó.

Solidez. Para este año el país espera crecer 4%, en su octavo año consecutivo de expansión, luego de evitar caer en recesión y superar sin grandes inconvenientes la crisis global.

La próxima semana el gobierno presentará nuevas proyecciones de evolución de la actividad en los que basará la elaboración de su presupuesto.

Si bien Lorenzo reconoció que la crisis de deuda en Europa podría desacelerar proyectos de inversión, descartó que tenga efectos significativos sobre los emprendimientos que llegan al país, debido a la solidez de la economía local.

"Es probable que haya proyectos en los que la situación de los países de donde provienen las inversiones pueda plantear un problema de financiamiento y en ese sentido enlentecer o dificultar el proceso de inversión", dijo el funcionario.

Pero "los proyectos más significativos que están a estudio del Poder Ejecutivo tienen fundamentos económicos muy sólidos y verdaderamente no esperamos que con esos fundamentos hayan dificultadas para acceder a financiamiento, aún en un escenario deteriorado", agregó.