Montevideo. La vacunación contra la fiebre aftosa de todos los bovinos menores de dos años, que se cumple desde el domingo 1° y hasta el 31 de mayo, resulta la más importante del ciclo de vida de los animales y se debe cumplir con ciertos requisitos fundamentales para que el país siga gozando del buen estatus sanitario de libre de la enfermedad con vacunación, según la norma de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

El director de Campañas Sanitarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Ricardo Pérez Rama, destacó a El Observador que se trata de la vacunación de una categoría que es fundamental para mantener el estatus sanitario del país.

Explicó que al ser animales jóvenes, son los que menos vacunación han recibido contra la fiebre aftosa y por ello es importante este refuerzo sanitario, especialmente en aquellos terneros que fueron vacunados por primera vez en noviembre.

Pérez Rama dijo que en noviembre los animales reciben una inmunidad primaria y ahora con la segunda dosis se produce una elevación brusca de la inmunidad.

En esta oportunidad serán inmunizados unos 5,5 millones de bovinos , para lo cual el Mgap ya tenía distribuido un millón de dosis que había sobrado del período de febrero, mientras que ahora se reforzó con la entrega de 5,3 millones de dosis.

Para retirar la vacuna el productor deberá presentar la última declaración jurada de Dicose, planilla de contralor interno del establecimiento y planilla de control sanitario del establecimiento.

También deben concurrir a los locales de distribución con una conservadora con refrigerante suficiente como para mantener la cadena de frío en la vacuna hasta el predio ganadero.

El funcionario dijo que al momento de entrega de la vacuna se acuerda con el productor la fecha de vacunación y pueden ser inspeccionados por personal del Mgap. Se hace un control directo, primero por sorteo y también se puede hacer siguiendo rutas de vacunación.

Los predios de vigilancia prioritaria que determinó el Mgap o son vacunados por los veterinarios particulares o se hace inspección directa de la aplicación de la vacuna. Se trata de predios que son de riesgo por antecedentes, porque mueven mucho ganado o porque están cerca de basurales o de locales ferias, de lugares de concentración ganadera o de predios con forestación.