Montevideo. Uruguay implementará un sistema de créditos que beneficiará a productores lecheros, con el fin de minimizar las consecuencias de una sequía que afecta al país, anunciaron este lunes las autoridades.

En diciembre, el gobierno declaró la emergencia agropecuaria para el norte de la nación, lo que permitió, entre otras medidas, la exención de impuestos a la importación de granos forrajeros y rebajas en los precios de los alimentos vacunos.

"Los productores van a estar recibiendo un financiamiento a 6% de interés (...) es un esfuerzo importante, un esfuerzo estratégicamente oportuno", dijo el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, a periodistas.

Se dará a cada productor el equivalente a unos US$6 por animal para utilizarse en nutrición y mejoramiento forrajero.

Uruguay padeció una importante sequía entre 2008 y 2009 que generó pérdidas por unos US$868 millones en la actividad agropecuaria, según la Asociación Rural local.

La producción lechera se desarrolla principalmente en la zona suroeste del país sudamericano, que basa su economía en el sector agroexportador.

Exonerar un numero mayor de productos importados destinados a la nutrición y autorizar la realización de fardos con cosecha de cultivos de verano, serán otros de los beneficios que recibirá el sector.

Uruguay padeció una importante sequía entre 2008 y 2009 que generó pérdidas por unos US$868 millones en la actividad agropecuaria, según la Asociación Rural local.

Pese a sequía, sector crece. Aguerre destacó que, pese a la situación climática adversa, la producción del sector lechero ha crecido entre un 5% y un 6% con respecto al año anterior y se mostró optimista sobre la evolución de la sequía en el país.

"La sequía que no viene siendo tan complicada, tan brava como parecía, pero de todas maneras la actitud es actuar lo más preventivamente posible", dijo el funcionario.

El fenómeno climático La Niña provocó una merma en las precipitaciones de los últimos meses en Uruguay y en la vecina Argentina, generando temor por el impulso que pudieran tomar los precios del sector agrícola.