El puertito del Buceo es una de las zonas de Montevideo más codiciadas por inversores privados asociados a la construcción y el turismo.

Desde hace años presentan proyectos que pese a tener el visto bueno del gobierno nacional o la Intendencia de Montevideo (IMM), según el caso, terminan por chocar contra la Comisión de Patrimonio de la Nación.

Este organismo, dependiente del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), tiene jurisdicción sobre las obras que se pretendan hacer en la rambla de Montevideo y se ha opuesto en todos los casos a iniciativas que implican construir grandes edificios u hoteles al sur de la rambla, sobre la playa o sobre espacios verdes.

Pero la historia puede cambiar para el puertito del Buceo.

La Comisión de Patrimonio tiene a estudio dos proyectos para esta zona: uno ya fue aprobado, pero el otro va camino al fracaso.

El primero, el que salvó el examen patrimonial, consiste en la construcción de varios edificios de pocos pisos en la proa que está sobre la rambla, frente al viejo Panamericano.

Es un predio privado abandonado al costado de los edificios existentes en la intersección de la rambla y Luis Alberto de Herrera.

El director general y presidente alterno de la Comisión de Patrimonio, Alberto Quintela, dijo que este proyecto fue aprobado luego que los inversores modificaran la iniciativa original, que consistía en tres enormes edificios de 43 pisos cada uno.

Diseñados por el arquitecto uruguayo Carlos Ott, ese proyecto fue rechazado de plano el 21 de octubre de 2009, no tanto por la altura de los edificios sino porque no se integraban a la construcción de la zona, según contó el titular de Patrimonio.

Pero los inversores cambiaron el proyecto y Ott diseñó varios edificios más pequeños, escalonados, de entre cuatro y ocho pisos, mucho más “amigables” con el entorno, dijo Quintela.

Ninguno de estos nuevos edificios de apartamentos podrá superar al del Yacht Club, que tiene ocho pisos en total.

El proyecto, de inversores argentinos, pasó ahora a la Intendencia de Montevideo para su análisis.

Este no va. Pero no todo son buenas noticias para los inversores que quieren construir en el puertito del Buceo.

La Comisión de Patrimonio se apresta a rechazar otro proyecto, también de inversores argentinos, en este caso del grupo Eurnekian, el mismo que tiene en concesión el aeropuerto internacional de Carrasco.

Este proyecto consiste en construir un hotel en tres edificios de tres pisos cada uno, un salón de convenciones y un nuevo puerto deportivo con muelle flotante. Todo esto, en el predio lindero a la asociación rescatista ADES, sobre la pequeña playa y el espacio verde que hay al sur de la rambla.

Según el director general del Patrimonio, el proyecto implica eliminar la playa y ganarle metros al agua. 

La posición “unánime” de la Comisión, destacó el funcionario, es la de preservar el “espacio público y democrático” de la rambla.

Para Quintela y la Comisión del Patrimonio, la rambla debe estar “libre” para el goce de los habitantes “de forma que se pueda ver el mar y el horizonte”.

“El vacío es un valor urbano, es un concepto que en algún momento tiene que entenderse”, apuntó el jerarca.

A fines de diciembre Quintela se reunió con estos inversionistas y les transmitió los “valores” que defiende y defenderá la Comisión.

A fines de enero, los nueve miembros de este organismo recibirán a los inversores otra vez.

La Comisión de Patrimonio es presidida por la subsecretaria del Educación, María Simón, quien comparte la opinión de Quintela y del resto de sus integrantes.

Esta posición chocó de frente con el Ministerio de Transporte, cuyo titular, Enrique Pintado, promueve la inversión.

La IMM también estaría de acuerdo con el proyecto. El diferendo se dilucidará en las próximas semanas, cuando la Comisión de Patrimonio tome una decisión final, en contra del proyecto de Eurnekian.

Otros casos. La Comisión de Patrimonio de la Nación presentó ante la Unesco hace dos años, el 30 de enero de 2010, la candidatura de la rambla de Montevideo como Patrimonio de la Humanidad.

También presentó la candidatura del barrio Peñarol y de la obra del arquitecto uruguayo Eladio Dieste, ambas como Patrimonio de la Humanidad.

La zona del viejo frigorífico Anglo, en Fray Bentos, está en la lista de sitios que la Comisión de Patrimonio de la Nación pretende candidatear ante la Unesco.

Según la Comisión de Patrimonio, cada vez más los empresarios quieren construir al lado del mar, en zonas que para este organismo están protegidas y deben ser de carácter público.

Lo dijo. El director general de la Comisión de Patrimonio de la Nación, Alberto Quintela, declaró que:

“La rambla es un espacio público, democrático, y tiene que seguir así”.

“Cualquiera que camine por la rambla debe si quiere poder contemplar el mar, el horizonte”.

“El vacío es un valor urbano, es un concepto que en algún momento tiene que enterdese”.