Los empresarios españoles que en diciembre de 2010 presentaron al gobierno un proyecto para construir una plataforma logística con centro en un puerto de aguas profundas en Rocha, apuran al presidente José Mujica para que se defina y dé luz verde a su megaplan. La semana pasada, representantes de Compañía Oriental (un grupo de desarrollo de inversiones que intermedia en el proyecto) y el titular de la Cámara de Comercio España-Israel, Francisco Linares, se entrevistaron con el presidente en su despacho del piso 11 en la Torre Ejecutiva, para solicitar una definición a la inversión.

Los empresarios plantearon un plazo máximo de seis meses para que Uruguay acepte o rechace su propuesta, que consta de un puerto de aguas profundas en La Angostura (Rocha), un aeropuerto de carga y la reconversión de las vías férreas del país, con especial énfasis en la conexión del lugar con el puerto de Nueva Palmira. Todo eso implicaría una inversión cercana a US$ 8.000 millones.

El gobierno, en cambio, plantea hacerlo en una localidad 50 kilómetros más hacia el este, llamada El Palenque, también en Rocha, a 12 kilómetros del balneario Punta del Diablo. Para ello emitió un decreto y envió un proyecto de ley al Parlamento el 2 de julio, donde establece la necesidad de establecer el puerto en ese sitio, ya que se “encuadra en la política nacional portuaria de estímulo al desarrollo de una logística de transporte eficiente” que “dinamice el desarrollo de la producción y la economía nacional”.De todos modos, el lugar no es excluyente para los inversores españoles que, de todos modos, estarían dispuestos a ajustar su plan al sitio que pretende el gobierno. Antes habían pensado en Bahía Blanca (Argentina).

“No puede haber una espera de más de seis meses y una definición de que la plataforma logística tiene que ir ahí. Seis meses máximo, porque llevamos un año y medio de haber presentado el proyecto”, advirtió Linares a El Observador.

“El año que viene es preelectoral, empezamos a tener política, y después nadie aprueba nada”, acotó José Vila, representante de Compañía Oriental.

Los privados se fueron conformes con la postura de Mujica, que según dicen, los “entendió”, pero mostró “falta de información”.

Todas las decisiones tomadas hasta el momento por el gobierno fueron producto de una comisión interinstitucional, comandada por el asesor presidencial Pedro Buonomo, que integraron subsecretarios de varios ministerios.

Según pudo saber El Observador, el gobierno pretende que el puerto de aguas profundas se construya por la vía del nuevo formato de participación público privada (PPP), que consiste en que las obras son ejecutadas por el privado, que se hace cargo por un período de tiempo de la gestión, cobrando un canon, para luego cederle la gestión al Estado.

En este punto no parece haber mayores diferencias con los inversores, quienes plantean, por otra parte, que el ferrocarril siga en manos del Estado.

“Notamos que hay una falta de información muy grande. No es un proyecto que se pueda tomar como un concurso”, aseguró Linares.

Los españoles consideran que el Mercosur necesita “más que nunca” de una plataforma logística. “Paraguay necesita seguir utilizando la hidrovía ahora más que nunca, Bolivia también, la zona sur de Brasil, y naturalmente Argentina”, señaló el titular de la Cámara España-Israel.

La financiación estaría asegurada, según indican los inversores, a cargo de varios de los bancos y financieras más importantes del mundo. “Con esto entramos en un problema que es el tiempo. Estamos con tiempos acotados, no solo por la banca, sino porque las grandes multinacionales ya tienen en su pensamiento el transporte a esa escala. Entonces, si nosotros no construimos el puerto para el año 2016, las empresas multinacionales se van a instalar en otro lugar donde tenga puerto propio, o en una plataforma en altamar. Si pasa eso, no tiene sentido construir un puerto de aguas profundas”, comentó Vila.

Según los inversores, Mujica “entendió” los planteos, y escuchó con atención que es el momento justo para que Uruguay se posicione como una salida de productos de la región al mundo. “Es ahora cuando Uruguay puede ponerse frente a Argentina, Brasil y Paraguay frente a frente, porque tiene una situación geográfica privilegiada, y la gente piensa en Uruguay no como un competidor, sino como una nación que puede jugar ese papel importante. No tienen celos de Uruguay. Este es el momento que hay que aprovechar”, dijo Linares.

Las intenciones de invertir en Uruguay de Portucel estarían asociadas a la posibilidad de un puerto de aguas profundas, según los españoles.

La minera Aratirí sería otro cliente de los españoles en este negocio.
Linares relató a El Observador que su proyecto de puerto está hecho de tal manera que puede “cerrarse” ante cualquier circunstancia o accidente, como un derrame de combustible en su interior, para que pueda ser limpiado.

Según explicó, “lleva un sistema de depuración de aguas, que impide verter al mar sustancias contaminadas”.

Aurora prevé instalar en el mismo sitio una fábrica de ensamblaje de automóviles, oficinas, generación de energía eólica, una planta regasificadora para generar energía eléctrica con turbinas, entre otros proyectos. También núcleos de viviendas e instalaciones deportivas.

Habrá una estación intermodal del ferrocarril, que podrá transportarse a una velocidad de 120 kilómetros por hora.