En Central Lanera Uruguaya (CLU) esperan un crecimiento de alrededor de 20% en el operativo de corderos pesados de este año, destacó el vicepresidente de la institución, Alejandro Nin.

Días pasados la institución efectuó lo que se consideró una exitosa liquidación a sus productores, correspondiente al operativo 2011, que abarcó el período de precio promedio (faenas de agosto-noviembre) del año pasado y que representó la faena de unos 120.000 corderos.

Se manejaron precios para la categoría de cordero pesado cruza carnicera de US$4,70 por kilo en segunda balanza y para cordero pesado de US$4,65. 

Desde el punto de vista productivo fue un buen año, con faenas en fechas comprometidas, con buen clima, pasturas y sanidad. Todo esto contribuyó a lograr buenos pesos y terminación al momento del sellado, con rendimientos  en segunda balanza que mejoraron 2%.

En tanto que se espera aumentar el número de productores que realicen la invernada de sus propios corderos, CLU  aguarda que esta actitud permita seguir creciendo con este operativo.

El directivo de la institución resaltó los buenos índices de señaladas que se están alcanzando, básicamente en lo que fue el otoño y principalmente la primavera del año pasado. 

Además, declaró que se alcanzaron altos porcentajes de ovejas que parieron mellizos y con baja mortalidad de corderos, por lo que el número de corderos producidos es mayor a la zafra anterior por lo menos 15%.

Recordó que en el año 2010 se venía de inviernos muy severos, con temporales en plena parición, mientras que en el 2011 hubo un período de lluvias y fríos normales, pero lo más importante con ausencia de temporales. 

“Además fue un año donde el ciclo anual de pasturas fue mucho mejor que el anterior. Todo esto se traduce en una mayor cantidad de corderos en el país”, declaró Nin.

En su opinión, al haber una mayor oferta de corderos, por un lado el productor va a retener corderas, pero por otro lado habrá una cantidad de corderos suficientes como para entrar en el circuito de invernada de corderos de 2012.

Según el vicepresidente de la institución, frente a este panorama CLU tiene herramientas como para alentar al productor a que produzca corderos, por las vías normales de inscripción, con contratos y precios base asegurados y luego valores promedio a partir de 2012.

Por otra parte, habrán adelantos muy interesantes como es habitual, que incluyen alrededor de US$5 para la compra de raciones con vistas a atender la necesidad de aquellos productores interesados en destetar sus corderadas y que asumen el compromiso de remitir sus animales a CLU.

Otro componente a tener en cuenta es cómo habrá de operar este año el mercado internacional. Si bien los precios en el último trimestre de 2011 se atenuaron un poco con relación a los picos  muy altos alcanzados en el primer trimestre, se espera que continue con  firmeza.

Nin entiende que aún son interesantes los valores y que analizando se observa que el precio del cordero está siempre por encima del de la invernada de un novillo. 

Por ejemplo, el precio base del corderos está por encima de US$3,50 el kilo, pero luego se ajusta a los precios finales que son superiores y por lo tanto están por encima de los valores que se manejan por los novillos en la actualidad.

Esto constituye una referencia muy buena y razonable para pensar en el operativo 2012, con una oferta importante de corderos, con financiamiento de CLU para el destete de estos animales y con buenas perspectivas del mercado internacional, sostuvo Nin.

Además, al precio de ese cordero hay que agregarle la lana que produce y que genera alrededor de US$10 adicionales por animal. CLU anunciará próximamente las inscripciones para el Operativo Ovinos 2012.

Beneficios. Según Central Lanera Uruguaya, los  16 años del Operativo Ovinos refuerzan el concepto de que la negociación conjunta y el cumplimiento de los compromisos generan beneficios para todos los productores que integran el sistema. 

Entre los beneficios se destacan el apoyo a lo largo de todo el negocio, la asistencia financiera, la seguridad de colocación y la facilidad para la coordinación de las cargas, un seguro de mortandad posesquila y la presencia permanente de un fiscal de planta que hacen al éxito del  operativo.