La Presidencia de la República espera que en los próximos días las autoridades de Brasil envíen una “señal” para comenzar una línea de tren que conecte a Uruguay con el vecino país.

El titular de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland  (Ancap), Raúl Sendic, se reunió en repetidas oportunidades con el presidente José Mujica y manifestó el interés de la petrolera en utilizar la interconexión para exportar cemento al gigante del norte.

“La conexión con Brasil nos interesa fundamentalmente por el proyecto que estamos desarrollando en Treinta y Tres”, declaró Sendic, agregando que “estuve conversando mucho con el presidente acerca de esto y él está muy preocupado por avanzar rápido”.

“En estos días va a haber novedades que permitirán acelerar todo el proceso de inversiones en ferrocarriles”, adelantó.

Según señaló el propio mandatario el jueves pasado, el gobierno está a la espera de una “señal” del gobierno brasileño para dar inicio a la conexión del puerto de Montevideo con el polo industrial paulista, a través de Rivera.

Para eso será necesario realizar una nueva vía desde la capital al departamento fronterizo, debido a que el ancho de las vías locales no es compatible con el del vecino país.

Ancap anunció en agosto la inversión de US$150 millones en asociación con Cementos Artigas y la brasileña Votorantim, para la instalación de una planta de producción de cemento con el propósito de exportar a Brasil 750 mil toneladas.

Desde el punto de vista logístico, el transporte en tren directamente al vecino país permitirá mejorar la eficiencia.

Trabajos propios. Ancap, por su parte, desarrollará nuevas vías de transporte ferroviario, pondrá en condiciones tramos que ya existen y comprará maquinaria para atender al crecimiento de la producción de cemento y portland.

“Hemos avanzado con las empresas que podrían proveer equipamiento”, dijo Sendic y aseguró que los trabajos se iniciarán este año y tendrán un costo de US$12 millones.

La licitación de maquinaria incluye la compra de vagones cisterna para el transporte de combustible y vagones “tolva”, que se utilizan  para la carga de cemento.

Además comprará dos locomotoras nuevas, una de ellas “de maniobra”, que puede desplazarse dentro y fuera de las vías.

Ancap proyecta realizar, además, inversiones en tendido ferroviario en Paysandú, entre la planta cementera y las canteras de las cuales extrae la piedra caliza, cerca de Queguay.

El tramo es de, aproximadamente, 30 kilómetros y demandará una inversión de US$4 millones.

Otro ramal que requerirá una importante inversión es el que une a la capital –concretamente al centro de envasado en Manga– con la planta de cemento de Minas.

El tramo de 120 kilómetros es uno de los más activos del país, con cuatro frecuencias diarias en circulación.

Los trabajos de reparación requerirán los restantes US$8 millones presupuestados por Ancap.

La restauración de las vías y la mayor utilización del transporte ferroviario se inscribe dentro de una política del gobierno de reactivar el tren para el transporte de mercaderías.

El aumento de la productividad en la industria local es una de las mayores preocupaciones del gobierno, tal como señalaron las autoridades en reiteradas oportunidades.