La excesiva liquidez en poder del sistema financiero local y la falta de proyectos de inversión que demanden créditos está haciendo mella en la rentabilidad de los bancos, y está llevando a las instituciones a incurrir en prácticas “desleales”.

La competencia entre los bancos por brindar préstamos a los escasos proyectos que requieren de asistencia financiera está llevando a que algunas instituciones evadan los estudios adecuados para medir el nivel de riesgo que demanda ese tipo de operación, según denunciaron autoridades del Banco República (BROU).

El 2010, BROU realizó su habitual licitación para premiar los mejores proyectos de inversión presentados y los detalles de cada propuesta fueron dados a conocer públicamente.

La operación suponía financiar con US$120 millones a 36 proyectos seleccionados, los cuales cuentan con descuentos en sus tasas de interés según determinadas ponderaciones establecidas por el banco estatal.

Una vez conocidos los resultados de la licitación, instituciones privadas presentaron sus propias propuestas a los responsables de los proyectos premiados y “sin realizar ningún estudio de evaluación, y presentando tasas de interés levemente inferiores a las ofrecidas por el BROU”, según afirmó a El Observador, Fernando Calloia, presidente del BROU.

El jerarca se quejó porque en esos casos “los costos de la evaluación los asume el BROU y los bancos privados, que saben que nuestros estudios son serios, les ofrecen un préstamo más barato”.

El gerente ejecutivo de la divisón empresas del BROU, Raúl García, señaló que “casi todas las empresas que presentaron proyectos en la licitación fueron visitadas por instituciones privadas inmediatamente divulgados los resultados, y ofreciendo menores tasas de interés”.

“Esta situación nos pone intranquilos porque se ha perdido mucho tiempo y dinero en estudiar las propuestas” comentó.

Sin embargo, García señaló que la mayoría de los proyectos se ejecutaron como estaban previstos, aunque algunos debieron ajustarse para mejorar la propuesta de la competencia; en tanto, algunas empresas están a la espera de decidir cual oferta tomarán.

Para la próxima licitación, el BROU exigirá a las empresas un pago por la participación –actualmente se cobra una tasa simbólica– , la que se descontará de la primera cuota en caso de acceder al préstamo. De ese modo, se espera limitar ese tipo de práctica, dijo García.

Licitación. La licitación realizada el 2010 fue la quinta desde que se instrumentó la iniciativa del BROU, y marcó un récord al alcanzar 37 proyectos seleccionados que invertirán en conjunto US$251 millones.

En el llamado se presentaron un total de 69 propuestas que sumaban una inversión global de US$569 millones.

Los proyectos aprobados por la institución estatal serán concretados en 18 casos en Montevideo y los 19 restantes en el interior del país. Para el conjunto de iniciativas de prevé la creación de 1.427 nuevos empleos.

Desagregados por giro de actividad de los proyectos seleccionados, 26% del financiamiento será para la hotelería, seguido por la agroindustria (20%), otras industrias (17%) y el comercio (14%).

El primer lugar del ranking lo ocupó el Frigorífico San Jacinto, para un proyecto valuado en US$5 millones, y obtuvo un préstamo por US$2,8 millones a una tasa con descuento de 40%.

En segundo lugar se situó Bom Port S.A., del rubro logístico, para un plan de inversión de US$5,7 millones en obras civiles e instalaciones para su planta de operaciones. El tercer puesto lo ocupó Isusa, con un monto de inversión proyectado de US$19,3 millones y un aporte financiero del BROU de US$13,5 millones.

En tanto, en cuarta posición finalizó la empresa Obrinel, la cual invertirá US$57 millones en una terminal granelera en el puerto de Montevideo, de los que US$20 corresponderán a la asistencia del BROU.