Montevideo. Montevideo experimenta un "boom" en el mercado de las cafeterías gourmet; de la mano de iniciativas locales, la explotación de franquicias de exitosas empresas extranjeras o del arribo de empresarios de otros países, la plaza capitalina está viendo crecer este tipo de emprendimientos gastronómicos.

En países como Argentina son un negocio exitoso. En Uruguay comienzan a serlo, y por eso es que las compañías del rubro tienen planes de expansión.

Producto de este fenómeno, las cafeterías con años en el mercado mantienen su atractivo y quienes piensan en abrir una pequeña empresa miran con entusiasmo al fenómeno.

El "boom" es asociado a un cambio cultural en el consumo local.

Según los empresarios consultados por Café & Negocios, una contribución al consumidor local es que el café y el resto de los productos comercializados puedan degustarse dentro de los establecimientos, pero también está la posibilidad de llevar la mercadería (modalidad "take away") y que se vendan productos que puedan ser preparados en el hogar o lugar de trabajo.

Ya funcionan locales de Bonafide, McCafé, Café Martínez, Porto Vanila, Oro del Rhin, Freddo, entre otros. Además, algunas compañías negocian su desembarco en Uruguay, como la argentina Havanna, cuya apertura es solo cuestión de tiempo. Además, varios ejecutivos pretenden explotar la franquicia de Starbucks en Uruguay, pero aún no han cerrado un acuerdo.

El crecimiento fue una de las constantes del sector. A modo de ejemplo, McCafé, que llegó a Uruguay en 2003 y durante ese año abrió tres locales en Montevideo. Hacia fines de 2006 ya contaba con siete casas y ahora tiene 12, ilustró Ricardo Méndez, director gerente McDonald´s Uruguay.

Pese al optimismo, los ejecutivos dicen que en el futuro se registrará una "saturación" en la plaza, que provocará el fin de la inauguración de locales o que los menos rentables deban cerrar. Pero ahora es tiempo de bonanza.

Desde Argentina. Si bien el mercado de Montevideo difiere del de Buenos Aires, algunas casas del rubro han llegado desde la capital argentina.

Bonafide es una empresa argentina que data de 1917 y que comenzó a trabajar en Uruguay en 2007, cuando abrió un local frente a la plaza Independencia.

Luego inauguró otro local en el interior del Punta Carretas Shopping, y de allí en más prosiguió la apertura de cafeterías, como la que está ubicada en el Portones Shopping, en ViaAqua Spa y la recientemente abierta en la Clínica MP del barrio Carrasco.

Para el 20 de julio, quienes administran la master franquicia en Uruguay abrirán una casa en Pocitos.

"Contamos con un plan de crecimiento muy ambicioso para Uruguay", dijo a Café & Negocios Antonio Sanfeliu, gerente de Desarrollo de Bonafide.

Afirmó que el público objetivo de la cadena se extiende desde el ABC1 (sectores de mayores recursos) y C2 (medio-alto), aunque la aspiración de la compañía es llegar al segmento C3 (medio).

El ejecutivo dijo que el mercado de cafeterías es "altamente competitivo" y que, hasta el momento, la compañía es "exitosa". En países donde hay más operadores, Bonafide comparte el mercado y hasta ha "sacado" de la plaza comercial a varias empresas competidoras, acotó.

El plan de crecimiento en Uruguay contempla terminar 2011 con siete locales en Montevideo y con una "fuerte apuesta" de crecimiento para 2012.

Asimismo, está la posibilidad de trabajar en otras zonas del país, indicó Sanfeliu. "Percibimos que en Uruguay está empezando a haber un boom de este tipo de locales, con lo que más que una demanda insatisfecha vemos una demanda que va creciendo y evolucionando en un mayor consumo de café y de chocolates", manifestó el ejecutivo argentino, quien informó que las mujeres son las principales consumidoras de estos servicios.

Acento porteño. Café Martínez es una firma bonaerense fundada en 1933. En Montevideo hay dos franquicias: a principios de agosto de 2010 abrió el primer café en Carrasco, y sobre finales de ese mes inauguró el segundo en Punta Carretas.
Martin Litwak, uno de los socios que administra la franquicia del local de Carrasco, dijo a Café & Negocios que "la idea es abrir más locales" de Café Martínez por el éxito comercial de la propuesta y porque desde hace tiempo observa que existe cierta demanda insatisfecha en la plaza uruguaya. Dijo que la facturación de ambos locales "viene en aumento".

"Tenemos un plan que contempla lugares donde pensamos que debe encontrarse la marca, pero estamos, al mismo tiempo, flexibles y abiertos a considerar locales que se encuentren en otras áreas", manifestó.

Al igual que otras empresas del rubro, el público objetivo se compone por los estratos medios y medios altos. La propuesta busca que los clientes permanezcan en el lugar mientras saborean los productos de la casa, aunque también trabaja con el sistema "take away".

Cambio cultural. Porto Vanila es otra de las empresas cuyos locales explotan el rubro cafetería. Funciona en Uruguay desde junio de 2004, cuando abrió su primera casa en el aeropuerto de Carrasco.
Tiene siete locales en Montevideo, tres de los cuales funcionan como cafeterías. El resto se especializa en el servicio de repostería, confitería y servicio de catering.

Los café están emplazados en zonas de medio y alto poder adquisitivo: uno en Punta Carretas, otro en el interior del shopping de ese barrio y el tercero dentro del Portones Shopping.

El gerente comercial de la compañía, Eduardo Alaggia, dijo que "hay un cambio cultural en la gente, producto de la globalización" que motiva el aumento de la demanda de café y té, y de locales comerciales especializados en proveer este tipo de productos.
Como elementos destacados de estos establecimientos, Alaggia señaló que son "tranquilos y amigables", además de propicios para "hacer una pausa o un alto en la jornada laboral, leer un diario, una revista o conectar su laptop a Wi-Fi para chatear un rato con amigos".
"Hay demanda de buenos productos y servicios. El público está interesado en aprender de la cultura del buen café y del buen té", añadió.

Producto de la creciente demanda que observa en la plaza capitalina, Porto Vanila espera abrir nuevos locales en 2012 y 2013.

El ejecutivo reconoció que el mercado montevideano es "pequeño", pero aún "está ávido de nuevas propuestas", por lo que es de esperar que prosiga la apertura de locales del estilo. Si bien no quiso precisar el monto de la inversión hecha en cada local desde 2004, dijo que los montos "son importantes" ya que son locales "bien ubicados y con la infraestructura necesaria", que en este tipo de negocios "es costosa".

Con el sello Mc. Ricardo Méndez, director gerente McDonald´s Uruguay, dijo que "McCafé apunta a todas aquellas personas que disfrutan la atmósfera de la experiencia del café espresso acompañado de una buena lectura, Wi-Fi o disfrutando de una charla con amigos".

"McCafé cuenta con el mejor blend de café compuesto por finos granos arábicos seleccionados especialmente sumado a una extensa selección de especialidades en café, tortas y deliciosa pastelería", afirmó el empresario.

Por ahora, sin Starbucks. Son varios los empresarios uruguayos interesados en obtener una franquicia de la popular cadena norteamericana Starbucks.

No obstante, la compañía no ve atractivo al mercado local.

Los empresarios Daniel Feuerstein y Elbio Fernandez (de El Palacio del Café) son dos socios que buscaron, aún sin éxito, explotar la franquicia o asociarse a la compañía.

Las negociaciones "no están cerradas", dijo Feuerstein a Café & Negocios. De hecho, el dominio en internet www.starbucks.com.uy ya está registrado.
Para Feuerstein, el negocio de las cafeterías es tan redituable que, aunque no pueda utilizar el nombre Starbucks, está dispuesto a abrir un local del estilo.
Según explicó, desde 2009 negocia con Starbucks a través de su casa central en Seattle, Estados Unidos, así como con el adjudicatario para Latinoamérica, la empresa mexicana llamada Alsea.

La respuesta fue que, por el momento, no hay interés en la compañía en desembarcar en Uruguay.

"Nuestro problema es de tamaño de mercado para una empresa que tiene más de 11 mil locales. No franquician, por lo que, cuando entran a un mercado, o lo hacen solos o se asocian con alguien relacionado con el rubro", indicó Feuerstein.

Tanto si acuerdan con Starbucks como si abren uno o más locales independientes o bajo otra marca, el proyecto del ejecutivo es tener una primera casa en Pocitos y luego inaugurar una en la Ciudad Vieja y otra en Punta del Este.

"Veríamos cómo funcionan y, dependiendo de esto, seguiríamos en la expansión de más locales", aseguró. Si bien no pretende conquistar un market share específico, sí espera que los locales sean "redituables".

Inversión y dinero en juego. Ninguno de los empresarios consultados quiso dar detalles de la inversión necesaria para abrir un cafetería en Uruguay en este momento.

Los empresarios opinan que en plena expansión cualquier información de este tipo puede otorgar ventajas a los competidores, sean firmas que piensan extender su negocio, adquirir franquicias o pequeñas empresas familiares que quieran incursionar en el área.

El gerente de Desarrollo de Bonafide, Antonio Sanfeliu, dijo a Café & Negocios que la inversión inicial puede rondar entre los US$ 40 mil y US$ 120 mil, dependiendo del tamaño del local y su estado.
Acerca de la cantidad de dinero que mueve el negocio en su conjunto, los operadores aseguraron que no hay certezas.

"Nosotros no tenemos idea de cuánto dinero se mueve en este nicho de mercado. No hay información confiable a disposición", contestó el gerente comercial de Porto Vanila, Eduardo Alaggia.

"Indudablemente sería interesante saberlo, pero primero nos parece que habría que definir qué cafeterías entran dentro de esta categoría", añadió.

”La realidad es que no hay mercado para todos”
El empresario del sector gastronómico Federico Celsi, propietario del café y restaurante Facal e integrante del grupo Centro, dijo a Café & Negocios que ve como algo "positivo" que aumente la cantidad de café gourmet en Montevideo.

De todos modos, alertó que "no hay mercado para todos" porque la plaza comercial no resistirá el ritmo expansivo de estos meses.

El actual "boom" responde al "período de auge económico", consideró, pero la coyuntura no será siempre la misma.

Según sus cálculos, el 70% de los bares, café y restaurantes cierran o son vendidos antes de los dos años de actividad, lo que demuestra que "la actividad gastronómica no es muy rentable".

Por otra parte, aclaró que a su juicio la cultura uruguaya del mate muy arraigada a nivel local no atenta contra el desarrollo de la cultura del consumo de café en locales comerciales.