Montevideo. Uruguay acordó el martes con Brasil la compra de hasta 800 megavatios de potencia de electricidad para hacer frente a los picos de consumo que enfrenta.

El contrato posibilitará que Uruguay disponga de energía adicional proveniente de su vecino en caso que su producción no sea suficiente para abastecer la demanda.

"Es un respaldo enorme al sistema energético nacional (...) Nos da una tranquilidad muy importante", dijo el ministro de Industria, Energía y Minería uruguayo, Roberto Kreimerman, quien recibió en Montevideo al ministro de Minas y Energía brasileño, Edison Lobao.

La potencia instalada de Uruguay se ubica en torno a los 1.500 megavatios, donde más de un tercio del sistema está basado en la producción hidroeléctrica, lo que disminuye la capacidad de abastecimiento en épocas de sequía.

"Estábamos enviando 300 megavatios para Uruguay y, a pedido de mi colega Roberto Kreimerman, estamos aumentando a 800 megavatios de potencia", dijo Lobao, quien también fue recibido por el presidente uruguayo, José Mujica.

El convenio había sido acordado por Mujica y su par brasileña, Dilma Rousseff, cuando la mandataria visitó Uruguay el 2011.

Ambos países trabajan en la consolidación de una interconexión eléctrica de 500 megavatios que cuenta con financiamiento del Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), que quedaría habilitada en 2013.