Montevideo. Con el propósito reestabilizar las tarifas de energía eléctrica de Uruguay, se creó un fondo que irá desde los US$ 300 millones a los US$ 400 millones y deberá completarse en lo que queda del año.

Para determinar los montos, las autoridades del país simularon tres escenarios hidráulicos, uno seco, otro normal y finalmente uno lluvioso. El costo energético para un año seco alcanza justamente US$400 millones, lo que permitiría no variar las tarifas dependiendo del clima.

Según publicó el diario El País, la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) ya hizo una primera transferencia de US$ 100 millones y el dinero estará a cargo del Ministerio de Economía. Pero la misma entidad reconoce que con lo que ha llovido durante el año, se puede completar el resto del fondo de estabilización.

El presidente del UTE, Gonzalo Casaravilla, dijo hace algunas semanas que se está trabajando en un fideicomiso para dar sustentabilidad al fondo energético. "Tener guardado ese dinero en un fondo para prever circunstancias de sequía ofrece "un menor costo operativo y menos nervios", afirmó.