El Poder Ejecutivo declaró el estado de emergencia agropecuaria para los departamentos del sur de Uruguay, y dispuso medidas específicas para la viticultura y la horticultura no protegida, informó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre.

El secretario de Estado, quien brindó una conferencia de prensa junto a otros jerarcas de su cartera y el intendente de Canelones, Marcos Carámbula, destacó que para el sector hortícola se dispuso una ayuda financiera superior a US$2,5 millones para la reconstrucción del capital de giro de los productores afectados por el exceso de lluvias.

La asistencia es no retornable por 30% de los costos de producción, en tanto que el 70% restante será pagadero en un plazo de tres años sin intereses. Para ello se cuenta con el financiamiento del Banco de la República y BROU micronfinanzas, en tanto que los intereses serán atendidos por el Fondo Nacional de la Granja.

Para los horticultores de menos de tres hectáreas se habilitará una ayuda financiera no retornable adicional cuyo monto deberá definirse.

A su vez, para la vitivinicultura se creará un banco de alcohol vínico por un volumen de 1.250.000 litros, para lo cual se comprarán entre 15 y 20 millones de kilos de uva de baja calidad. Este banco vínico será también atendido con un financiamiento de más de US$5 millones.

Este producto será vendido luego a la industria, que lo utilizará luego para mejorar la calidad de los vinos que procese con el resto de la uva que se coseche. Esta alternativa contribuirá a mejorar los canales de comercialización vitícola. Se estima precisamente que las pérdidas en el sector ascienden a unos 15 a 17 millones de kilos como consecuencia de la falta de días luminosos y exceso de lluvias.

Aguerre señaló que en la zona sur del país, donde se concentra la actividad granjera, cayeron 200 milímetros de lluvia en 20 días, cuando lo normal es que 1.200 a 1.400 milímetros en todo el año.