Cada día que pasa surge un nuevo coletazo del cierre de Pluna. Además del perjuicio a trabajadores y viajeros, y el embate que recibe el gobierno por parte de la oposición, se abre la interrogante de qué sucederá con el turismo, una de las mayores industrias del Uruguay.

Para empezar, las agencias de viajes y los hoteles perdieron en tres días US$ 1,5 millones. Lunes, martes y miércoles de esta semana se redujo notablemente la cantidad de personas que no pudieron viajar tanto de vacaciones como por negocios, y los hoteles alojaron menos turistas de lo previsto.

Según aseguró a El Observador el presidente de la Asociación de Agencias de Viajes, Sergio Bañales, el trabajo “bajó en forma brutal” .

Pero además, se comenzaron a sentir los efectos de las reglas del mercado. Un efecto verificable de este fenómeno es que tras el cierre de Pluna hay costos de pasajes que se triplicaron. “Hoy un pasaje a Santiago de Chile sale US$ 1.200, cuando hasta ahora había desde US$ 300. Un pasaje a Río de Janeiro está en unos US$ 1.000, cuando salía US$ 400; a San Pablo en US$ 800 y salía US$ 300. Todo esto está pasando con las aerolíneas que competían con Pluna, como Tam, LAN y Aerolíneas Argentinas”, dijo Bañales. 

Subrayado informó el martes que desde que cerró Pluna el costo de los pasajes a Buenos Aires pasó de US$ 148 ida y vuelta a más de US$ 500.

Gobierno teme. Pero el problema no es sólo el costo de los pasajes. Cada verano llegan cientos de miles de turistas al país, y un alto porcentaje lo hace a través de las líneas aéreas. Por ejemplo, en 2011 el 21% de los ingresos al país fueron por vía aérea.

En el primer trimestre de este año ingresaron 1.043.987 personas, que dejaron divisas en el país por casi US$ 1.000 millones y desde hace años se realizan campañas para lograr que la industria turística sea uno de los frentes de mayor ingreso de dineros.

Y eso representa hoy una de las principales preocupaciones del gobierno. Pluna ha jugado un rol clave en mantener la conectividad del país y temen que el cierre de la aerolínea deje al país aislado.

“Nuestro primer desvelo es recuperar la conectividad”, dijo la ministra de Turismo, Liliam Kechichian, el pasado miércoles en la comisión de Turismo de Diputados. “Esta solo se recuperará sometiendo los aviones a subasta pública y transparente. Estos son los que pueden volver a recomponer la conectividad con Chile, Brasil, Paraguay y Argentina, y son fundamentales para Uruguay”, agregó.

"No le podemos dar soluciones a todo el mundo". El Ministerio de Turismo ya sabe que no podrá solucionar los problemas de la cantidad de pasajeros varados en distintas partes del mundo, y entendió necesario elaborar un “protocolo de respuestas” para atender la cantidad de demandas. “Es una realidad que no le podemos dar solución a todo el mundo, pero creo que lo peor que puede pasar es no responder, porque por lo menos a la gente hay que decirle algo, como parte del respeto al consumidor que nosotros siempre hemos querido defender con nuestra ley de turismo”, reconoció Kechichian en el Parlamento.

Los jerarcas advirtieron que se actuó velozmente para solucionar los primeros problemas, al día siguiente del cierre. “Honestamente digo que no tuvimos situaciones dramáticas en ningún aeropuerto: no había aglomeraciones, grandes escándalos ni problemas como uno ha visto muchas veces cuando una línea deja de actuar. Creo que eso se debió a que se actuó rápidamente, descomprimiendo algunas de las situaciones más complicadas”, agregó.