A objeto de evitar el reingreso de la fiebre aftosa a Uruguay, el ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca impulsa un nuevo mapa país para saber cuáles son las áreas donde focalizar los controles, junto con estrechar el cerco sobre los criadores de cerdos, como medida adicional.

En ese sentido, las autoridades se encuentran redoblando la vigilancia sobre los establecimientos que declaran cerdos y más aún sobre aquellos que no hacen declaraciones juradas. El objetivo es prevenir cualquier posible reinfección de fiebre aftosa en Uruguay, pese a que en la región no hay circulación viral y se consolida un satisfactorio panorama.

"Si ven un lechón medio tristón, denuncien porque es peor", les dijo el presidente José Mujica a los productores uruguayos cuando Japón, que es una isla y que manejaba riesgo cero, fue sacudido meses atrás por una epidemia de fiebre aftosa, al igual que Corea y China, de acuerdo a El País.

La epidemia de aftosa que sacudió al país en el 2000 y que quedó circunscripta al departamento de Artigas, entró por la boca de los cerdos y con ella, Uruguay perdió el estatus de país libre sin vacuna. Ya para 2001, se produjeron 2.050 focos de fiebre aftosa en la ganadería uruguaya y dicha epidemia sacudió a todo el país.

En la actualidad, son 100 los mercados que Uruguay tiene abiertos para exportar carne bovina y ovina. Entre ellos están Estados Unidos y Canadá.