El cierre de Pluna a mitad del año pasado, los precios que se cobran en el Este, el valor del dólar, y las restricciones impuestas por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, son los factores que pueden explicar la caída en el número de visitantes en el comienzo de la temporada, según consultas de El Observador en el sector turístico privado.

Los primeros números oficiales revelan que hubo una caída de 8.378 ingresos al país en los primeros diez días de enero, de acuerdo a las estadísticas de la Dirección Nacional de Migraciones. Pero si se toma solamente el ingreso de turistas extranjeros, la caída entre los primeros 10 días de 2012 y 2013 es de 20.641 visitantes, es decir, 13,9%.

El escenario planteado supera los esfuerzos que hace el gobierno para fomentar la llegada de turistas para lo cual lanzó una serie de beneficios como rebajas impositivas, US$ 25 en vales de nafta, descuentos al utilizar las tarjetas de crédito o débito, en pago de alquileres, y para arrendar vehículos.

Los datos oficiales de Migraciones muestran que en esos primeros diez días del año ingresaron al país 189.488 personas que en relación a los 197.866 que vinieron en igual lapso del año pasado, significó una baja de 4,2%, según los datos a los que accedió El Observador.

Las caídas más pronunciadas fueron la de argentinos que significó 17.471 menos ingresos y de brasileños que son 3.520 menos. También bajó (-2,3%) el ingreso de turistas de extra zona lo que representó 350 personas menos. 

Sin embargo, aumentó notoriamente la llegada de uruguayos (+24,7%) 12.263 más; de chilenos (+35,6%) que fueron 531 más y de paraguayos (+3,0%), 109 más.ExtranjerosSi bien muchos de los uruguayos que ingresan al país en verano viven en el exterior y llegan al país como turistas, otros tantos en realidad lo hicieron al volver de un viaje. 

Si en la estadística de los primeros 10 días del año se toma solamente a los extranjeros, la caída de ingresos respecto a 2012 es mucho más pronunciada. 

Hubo 20.641 visitantes de otros países menos entre el año pasado y este.La explicación principal de la caída en las visitas se da por la ausencia de los argentinos.

Según cálculos de El Observador en base a las estadísticas de Migraciones, de la caída de 14% en visitantes extranjeros, 11,8 puntos porcentuales corresponden a los argentinos. Es decir que de los 20.641 turistas menos, el 85% se da por falta de argentinos y el 17% lo explican los brasileños que no llegaron.

La baja también se sintió en el aeropuerto de Carrasco. En los primeros diez días entraron por esa terminal 3.338 turistas menos que en 2012.Una de las razones que pueden explicar la baja del número de visitantes, al menos de Argentinos que son por lejos los principales clientes del verano, es que Uruguay les resulta más caro que el año pasado por la devaluación de su moneda.

 Según cálculos de El Observador el poder de compra de los argentinos en Uruguay cayó 28,5% durante el último año, mientras que para los brasileños se redujo 6,8%.El director nacional de Turismo, Benjamín Liberoff dijo ayer a El Observador que la baja de los argentinos es por “las medidas disuasorias de su país” y la de los brasileños se explica “por la afectación de la conectividad” tras la liquidación de Pluna. 

De todas maneras, Liberoff dijo que para las autoridades del ministerio “se valora positivamente la fidelidad” de los argentinos y brasileños que pese a las dificultades igual vinieron. “El descenso era previsible y por eso se tomaron medidas de estímulo”, comentó el jerarca.En tanto, el subsecretario Antonio Carámbula se reunió el martes con la Cámara Uruguaya deTurismo donde se consideró la necesidad de “profundizar la difusión de las medidas promocionales” que rigen desde diciembre y que fueron lanzadas para contrarrestrar las trabas que impuso el gobierno argentino a la compra de dólares o el pago anticipado de un impuesto que lo cobrará a los que utilicen tarjetas de crédito en el exterior.

Carámbula informó al portal de Presidencia que en ese encuentro no se habló del tema precios aunque recordó que se fiscaliza que estén a la vista de los consumidores, sobre todo en los restaurantes.