Una serie de contactos que el gobierno uruguayo mantuvo la semana pasada con el empresario argentino Juan Carlos López Mena generaron “un cambio de actitud” en los negociadores de la aerolínea canadiense Jazz, que en las últimas horas se enfocaron de lleno en el análisis del negocio de Pluna y dejaron de lado varias exigencias que habían planteado al Poder Ejecutivo como condiciones para capitalizar la empresa.

Fuentes oficiales cercanas a Pluna aseguraron que el nuevo coqueteo del gobierno con un competidor “fuerte” neutralizó la posición inicial de los ejecutivos canadienses que desde un principio “asumieron el discurso” del ex accionista mayoritario de la aerolínea, LeadGate, en la exigencia de ciertas garantías que rentabilizaran y aportaran viabilidad al negocio.

Ante esto, las autoridades de Jazz resolvieron cambiar su estrategia y enviaron a sus máximas autoridades a negociar en Montevideo. El arribo el lunes del CEO Joe Randell y el gerente financiero Rick Flynn, para ponerse al frente de las conversaciones, fue acompañado por el encargo de una auditoría en profundidad, también conocida como due dilligence, que abarcará todo el negocio de Pluna, del área comercial a la revisión jurídica y económica de la empresa, con el objetivo de determinar el potencial del negocio.

A Jazz le quedan algo más de dos semanas del plazo de 30 días que el gobierno le extendió para analizar si adquiere el 75% de las acciones de Pluna que pertenecían a Sociedad Aeronáutica Oriental (SAO), y que fueron cedidas sin cargo a un fideicomiso.

A partir de allí, el gobierno se reservó la potestad de extender una prórroga de 30 días a solicitud de Jazz y si lo considera pertinente, o iniciar un proceso de selección con otros interesados.

Según las últimas estimaciones, Pluna requerirá una capitalización de unos US$50 millones cuando ingrese el nuevo socio.

Replanteo. La semana pasada las condiciones eran otras. La avanzada de ejecutivos canadiense llegó a Uruguay con un discurso similar al que mantuvo hasta último momento el anterior socio del Estado en Pluna, liderado por Matías Campiani.

Entre los reclamos, el equipo de Campiani había exigido como condición para inyectar más fondos en la aerolínea que el gobierno le diera certeza sobre la apertura de nuevos destinos en Argentina y que extendiera un subsidio a los combustibles para acortar la brecha de precios con la región, único punto que hoy se mantiene sobre la mesa de negociación con Jazz, según fuentes al tanto de la negociación.

Entre otra docena de peticiones también se incluía introducir mejoras en el control de tránsito aéreo. Esa postura fue asumida en primera instancia como propia por Jazz, que también participó en la gestión de LeadGate como socio minoritario en SAO cuando adquirió en 2010 por US$15 millones un tercio de la firma que controlaba Pluna.

Ante esa situación el gobierno tomó la iniciativa y restableció los contactos que semanas atrás había mantenido con López Mena con el objetivo de generar una alternativa ante un eventual fracaso de las conversaciones con Jazz.

El empresario se reunió días atrás con el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, que fue designado por el gobierno como el interlocutor para llevar adelante las negociaciones. Otro informante dijo que esa cita estuvo precedida por un contacto directo entre López Mena y el presidente José Mujica.

En la reunión con Lorenzo el empresario planteó su interés de inyectar en Pluna entre US$60 millones y US$63 millones.

La capitalización incluiría la cobertura del patrimonio negativo acumulado en los ejercicios anteriores y en el actual, además del pago de la deuda con Ancap por compras de combustible que ronda los US$25 millones.

El empresario argentino propietario de Buquebus se mostró dispuesto al mismo tiempo a integrar los aviones de su aerolínea, BQB Líneas Aéreas, a la flota de Pluna y retomar los vuelos a Madrid, cancelados a mediados de 2008 durante la pasada gestión de LeadGate.

BQB opera dos aviones turbohélice ATR 72-212A que utiliza para conectar Montevideo y Punta del Este con Salto y Rivera en Uruguay, y destinos del exterior como Porto Alegre, Florianópolis, Mendoza, Rosario, Foz de Iguazú y Buenos Aires.

El CEO de BQB, Juan Patricio López, dijo la semana pasada que la empresa evalúa la posibilidad de volar a Europa y para ello ha mantenido conversaciones con ejecutivos de Air Berlin, Air Europa y Virgin Atlantic.

Desmentido “rotundo”. Ante la divulgación por parte de El Observador a comienzos de este mes de los contactos mantenidos con el gobierno para ingresar en Pluna, López Mena emitió un “comunicado personal” para “desmentir de forma rotunda y contundente” la existencia de diálogo con las autoridades sobre una eventual asociación con la aerolínea.

“Esos contactos no existieron ni existen y hablaría muy mal de mí como empresario y como persona si le faltara el respeto a un colega que actualmente opera esta empresa manteniendo a sus espaldas contactos, negociaciones o diálogos para reemplazarle en la actividad que presta”, sostuvo López Mena.

Cuando el comunicado fue divulgado, el 8 de junio, faltaba todavía una semana para que se produjera la salida de LeadGate de Pluna SA.

Al menos siete inversores interesados en Pluna. El gobierno maneja al menos “siete firmas” interesadas en asociarse con Pluna en caso de que fracase la asociación con Jazz Airlines, de las cuales cinco son aerolíneas, informó una fuente al tanto de las negociaciones.

Ante esa eventualidad, se analiza que la selección del nuevo socio se realice a través de un broker que evaluará y precalificará a los posibles candidatos.

A diferencia del proceso anterior –cuando se contrató a Ficus Capital para liderar la selección que derivó en la sociedad con LeadGate–, el Poder Ejecutivo estará en condiciones de fijar los parámetros de selección y de exigir determinadas garantías a los potenciales inversores, algo que no hizo en la anterior selección debido a la crítica situación de Pluna.

“Si bien la prioridad la tiene Jazz, debemos decir que, por suerte, no es la única empresa interesada porque la situación actual de Pluna no es la misma por la que atravesó cuando Varig se fundió. Recuérdese que en ese momento la empresa heredó una situación de decadencia y desintegración. Ahora nos encontramos en otra situación: tenemos una empresa que, más allá de la situación coyuntural, cuenta con más pasajeros, más destinos y más aeronaves”, manifestó la semana pasada el ministro Enrique Pintado, en la Comisión de Transporte.