Más allá del resultado político de la Asamblea de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) –que se llevó a cabo hasta el lunes en Montevideo–, el evento tuvo un impacto económico en la ciudad que se estima en más de US$12 millones, según consultas realizadas por El Observador.

Al menos por seis días la capital y algunas ciudades del interior, como Colonia y Punta del Este, recibieron a 2.200 participantes. La gran mayoría fueron personas de alto poder adquisitivo y representantes institucionales que gastaron en el país un promedio de US$560 por cada jornada de estadía, según cálculos de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones.

En total, se estima que los visitantes –en su mayoría funcionarios de organismos internacionales, jerarcas de gobiernos, banqueros y representantes financieros– dejaron en el país US$ 8 millones, de los cuales más de US$2 millones correspondieron al pago del servicio en hoteles.

Arnaldo Nardone, director de congresos y conferencias del Radisson, y presidente de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones, comentó a El Observador que se trató de la actividad más grande de este tipo realizada en Uruguay, e implicó la movilización de varios sectores de actividad. Además del gasto usual en alojamiento y almuerzos, también se contrataron servicios como visitas turísticas, cobertura médica, módulos para oficinas, salas para reuniones, audio, azafatas y promotoras, vigilancia, decoración de interiores, remises, iluminación, traductores, regalos empresariales, traslados y comunicación, que implicaron cifras millonarias.

Nardone estimó que los hoteles permanecieron seis días con capacidad colmada, pero días antes del comienzo de la Asamblea y unos días después, la ocupación rondó el 70%. Además de los gastos que se pueden contabilizar con facilidad, hay otras compras en tiendas y restaurantes que suman otros cientos de miles de dólares, comentó Nardone.

Por un tema de oferta y demanda, y la chance de aprovechar el momento, varios empresarios hoteleros y gastronómicos subieron las tarifas en esos días, según consultas de El Observador.

En el caso de los hoteles, Remo Monzeglio, que preside la Cámara de la Industria Turística Hotelera del Uruguay, comentó que las tarifas fueron aumentadas 50% en promedio respecto a otros días, aunque también hubo empresas que cobraron más de 100%. El costo promedio de una habitación de hotel rondó los US$ 160.

Montevideo cuenta con unas 1.600 camas de establecimientos de tres, cuatro y cinco estrellas, lo que obligó a los organizadores a desviar parte de los visitantes hacia Punta del Este y Colonia, que cuentan con amplia oferta en esas categorías.

Monzeglio realizó un balance positivo por los ingresos del sector y comentó que con estos eventos se posiciona a Montevideo ante un público selecto.

Gustavo Olmos, director ejecutivo de la Asamblea de Gobernadores del BID, informó a El Observador que el gobierno uruguayo desembolsó US$ 4,5 millones para financiar buena parte de la organización.

Otros costos corrieron por cuenta del organismo, y hay que sumar gastos que fueron asumidos por los bancos privados que aprovechan estos eventos para hacer lobby a través de la organización de sus propias reuniones y almuerzos. Olmos comentó que el gasto del gobierno “queda en el país” porque se pagó a proveedores locales.