En la última semana se faenaron 30.530 vacunos, una actividad considerada de bajo volumen por los operadores y se debe fundamentalmente a la escasez de oferta de ganado gordo en el actual mercado.

Las últimas lluvias permiten que los productores retengan los ganados y aprovechen el buen contexto para sumarles más kilos y venderlos en el otoño.

Por otra parte, los frigoríficos aseguran que están dispuestos a faenar todo el ganado disponible, pero que es muy difícil conseguir oferta en este momento.

Además, los industriales señalan que una baja faena implica costos muy altos y esto hace que baje el poder de compra de haciendas gordas, haciendo que el negocio se dificulte.

Fuentes de la industria consultadas señalaron que por los novillos gordos en segunda balanza (carne) se están pagando precios que se ubican en el eje de US$3,65 por kilo y por las vacas US$3,45.

Por otra parte, el consignatario José Pedro Aicardi, comentó que “el mercado está firme, no hay gran oferta de ganado gordo. Creo que la faena no bajará más, es lógico pensar que si la faena aumenta los precios también aumentarán”.

El operador señaló que este es un año de “fuertes pulseadas” entre los productores y la industria.

Luego de las últimas lluvias los productores están en una mejor posición negociadora.

“Los ganados se están preparando bien y en otoño tendría que aparecer esa oferta”, opinó el consignatario.

En el mismo sentido agregó que “los productores están sin apuro de vender y no creo que aflojen en estos días”.

Los industriales son optimistas y esperan que la oferta aparezca en las próximas semanas, ya que los días empiezan a ser más cortos, con mañanas más frescas.