La decisión parecía madurar a medida que transcurrían los días y la comisión asesora de licitaciones de UTE cotejaba la información que la argentina Electroingenería entregó para hacerse cargo de la mayor obra de su historia con una inversión superior a los US$ 500 millones.

Las dudas sobre la trayectoria y el tipo de máquinas que presentó esta empresa para quedar en el primer lugar del Índice Comparativo de Ofertas (ICO) finalmente se confirmaron y UTE no tuvo otra opción que anular el llamado, una “resolución histórica” a juicio del director nacionalista, Enrique Antía.

Ahora negociarán con Hyundai, que fue la segunda precalificada en el ICO y tendrá cinco días para elevar sus antecedentes.

La sesión del directorio del ente duró más de cinco horas y tuvo como tema excluyente el análisis que la comisión asesora entregó por unanimidad sugiriendo rechazar la oferta de Electroingeniería.

De acuerdo a la resolución de la comisión a la que accedió El Observador, el elemento central que determinó la “descalificación” de Electroingeniería fue la ausencia de antecedentes que avalaran su trayectoria como operador de centrales térmicas.

“La firma Electroingeniería S.A. no ha dado cumplimiento con los requisitos de capacidad y experiencia solicitada en las bases (...) ya que no acreditó haber actuado como contratista principal en ninguno de los antecedentes presentados”, sostiene parte del informe que entregó la comisión asesora al directorio. De acuerdo a gestiones que realizó el ente, Electoingeniería participó como “asociada” en proyectos de centrales pero no como “responsables” en la operación de éstas.

En base a estos argumentos y a objeciones técnicas, el directorio de UTE resolvió por “unanimidad” rechazar la oferta presentada por Electroingeniería para el suministro “llave en mano” de una central de ciclo combinado a instalarse en Punta del Tigre.

Precisamente, esta empresa había presentado el menor Índice Comparativo de Ofertas (ICO) con una inversión para construir la central de US$ 531 millones y un mantenimiento de US$ 15 millones. En segundo, lugar había quedado Hyundai que cotizó US$ 529 millones de inversión y US$ 28 millones de mantenimiento, por delante de Ansaldo, Cobra y General Electric.

Acierto. “Fue una decisión histórica para UTE porque estamos contratando respaldo térmico para 30 años y teníamos muchas dudas sobre las garantías técnicas que ofrecía la empresa que estaba calificada en primer lugar”, dijo Antía a El Observador. El jerarca recordó que la producción de los equipos que presentó Electroingenería fue discontinuada por Siemens y las seis que hoy están trabajando no lo hacen a gasoil. Además, este tipo de centrales trabaja con un rendimiento térmico “alto” y UTE pretendía uno “bajo”.

Trámite ágil. El directorio de UTE resolvió ayer iniciar de inmediato los trámites con el segundo precalificado en el ICO (Hyundai) para tratar de firmar el contrato de obra con esta compañía. El director interino del ente, Juan Gómez, explicó a El Observador que existe “apremio” en resolver esta obra porque es “clave” para la soberanía energética del país. La obra acumula un retraso de siete meses, y el ente aspira a firmar el contrato e iniciar la construcción civil este año para no “perder” los US$ 100 millones de adelanto que tiene asignado de su presupuesto de 2012.

Esta central térmica permitirá elevar el respaldo térmico en unos 540 Megavatios, esto significa alrededor del 30% de la demanda energética que tiene el país hoy. Además, ayudará a reducir la dependencia de UTE de la importación desde Argentina y Brasil.

Por su parte, Antía señaló que si bien se “perdió” tiempo, UTE “hizo un buen negocio” porque respecto al primer llamado se ahorró unos US$ 60 millones. Explicó que es importante “respetar” el orden del ICO del llamado anterior porque la obra será financiada en parte por el BID.