El Observador de Uruguay. Hacía dos veranos que las centrales térmicas de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) prácticamente tenían un uso marginal solo para atender algunos picos de demanda. Sin embargo, en la verano de 2017/18 la foto cambió.

Esta semana el ente energético estaba cubriendo el 21% de la demanda de electricidad con máquinas a combustión, según los datos de la Administración del Mercado Eléctrico (ADME). Además, se espera que –como consecuencia de la fuerte presencia de turistas extranjeros en el país y el aumento de las temperaturas– sea "altamente probablemente" que se supere el pico de consumo de verano récord que se batió el 30 de enero de 2017 con 1.879 megavatios (MW).

"Veníamos de dos veranos anteriores muy lluviosos donde era poco habitual recurrir a una potencia tan elevada de centrales térmicas", explicó una fuente del mercado eléctrico a El Observador.

Añadió que lejos de estar en una situación de apremio, la estrategia pasa por tratar de "preservar las cotas" de las represa de Salto Grande y los embalses sobre el río Negro para que estén en condiciones de responder con generación cuando así se crea conveniente.

Durante todo el 2017, la participación de la generación térmica apenas fue del 1,8%, mientras que en los primeros días de enero trepó al 13%.

De acuerdo a la información del portal de UTE, en los primeros ocho días de enero la generación hidráulica descendió 47% frente a igual período del año pasado. En el otro extremo, la generación térmica aumentó en forma exponencial 13.114%. Otras como la eólica creció 35%, la biomasa (6,6%) y la fotovoltaica (362,5%), siempre respecto a los primeros ocho días del año pasado.

Durante todo el 2017, la participación de la generación térmica apenas fue del 1,8%, mientras que en los primeros días de enero trepó al 13%.

El respaldo térmico disponible de UTE ronda los 900 MW. Punta del Tigre –incluyendo las nuevas centrales– puede ofrecer una potencia de 600 MW, luego están los motores de la central Batlle (70 MW) y como última alternativa y más cara la central La Tablada (200 MW).

El precio spot (que se define por la central más cara que UTE enciende para atender la demanda) para los privados que no tienen contrato de venta firme de electricidad al ente aumentó fuerte y este lunes rondaba los US$ 146 por MWh.

Sin embargo, durante la madrugada su valor baja, por lo que los privados estaban colocando sus excedentes en el mercado argentino a valores más atractivos, explicó la fuente