Ancap sigue adelante con su plan de emitir un bono en dólares de US$500 millones en el exterior a 10 años que le permita reducir el impacto financiero que le provoca su pasivo a corto plazo. En diálogo con El Observador, el director colorado del ente, Juan Maspoli, informó que la empresa continúa avanzando con esta iniciativa –que no logró concretar en mayo como había previsto en una primera instancia– con la intensión de salir el mercado internacional en octubre.

Ancap llegó a un acuerdo con el ministerio de Economía para que se apruebe un decreto que evite el pago del Impuesto al Patrimonio de la emisión que tiene previsto ejecutar. Asimismo, los técnicos del gobierno trabajan en una alternativa legal que no imponga costos a las operaciones que se realizarían en un futuro del bono en el mercado secundario, explicó el director de Ancap.

El ente ya contrató a las entidades financieras Citibank y BNP Paribas para que sean las encargadas de estructurar la primera salida al mercado internacional de una empresa pública. En su momento, se llegó a manejar que el bono pagaría una tasa de interés cercana al 5,5% anual.

En el Directorio de Ancap hay consenso en apostar a esta alternativa para reperfilar el endeudamiento de corto plazo que tiene el ente con entidades financieras locales y extranjeras. En el ejercicio 2013, Ancap cerró con un rojo histórico de US$169 millones. Las autoridades argumentaron en su momento que una suba de $2 en el tipo de cambio e se año provocó un perjuicio de US$ 100 millones.

Las autoridades de Ancap pretenden “aprovechar” la buena reputación que tiene la deuda soberana uruguaya en el exterior con la obtención del grado inversor por parte de las principales calificadoras de riesgo y las bajas tasas de interés que aún reinan en los mercados internacionales. En mayo, la agencia Moody’s subió un escalón la categoría de grado inversor de los títulos de deuda soberana de Uruguay de Baa3 a Baa2, con una perspectiva estable. El Ministerio de Economía estrenó esa suba de la nota en junio con una emisión de un bono global de US$ 2.000 millones con vencimiento en 2050 que pagó una tasa anual de 5,1%.

Acuerdo por supergás. El Directorio de ANCAP aprobó ayer corregir la paramétrica que define el margen de ganancia de las distribuidoras de supergás (Riogas, Acodike, Megal y Ducsa), para que puedan obtener una ganancia mayor y cumplir con las inversiones en seguridad que les exige la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) en las plantas de envasado de las garrafas. El costo de la corrección será asumido por ANCAP y no se trasladará a tarifas.

Las empresas aducían que no estaban en condiciones de afrontar una inversión de US$12 millones que determinó una auditoría externa que realizó Ancap.