"Casi una reliquia”. Así definió el presidente José Mujica a la fábrica de aceite de la empresa uruguaya Cousa durante el evento que se llevó a cabo para inaugurar hace dos semanas la ampliación de la misma, ubicada en Paso de la Arena.

Es que actualmente Cousa es la única refinería de aceite de girasol, maíz y soja que funciona en Uruguay y le da trabajo a 400 personas de forma directa. En los años de 1990 eran seis los jugadores que había en la cancha. Pero según contó a Café & Negocios el director de Cousa, Jorge Gard, se dio una “decantación natural” que hizo desaparecer al resto de las empresas. Uno de los motivos de la subsistencia de Cousa fue la diversificación que encaró la empresa, agregando productos y creando alianzas con otras compañías.

Hoy, la aceitera continúa con la estrategia de ir un paso más allá y por eso decidió invertir US$50 millones –una parte responde a financiación propia y otra a un préstamo del Banco República– para anexar a la fábrica ya existente una planta de procesamiento de semillas oleaginosas. Consiste en un módulo de moliendas y uno de extracción para semillas de soja, girasol, y canola.

El proyecto también incluye un módulo de recibo y acondicionamiento de semillas, celdas y depósitos con una capacidad de almacenaje que superan las 100.000 toneladas y una planta de generación de vapor en base a biomasa.

Uno de los motivos por los que la empresa necesitaba contar con más capacidad de producción es el acuerdo que firmó en 2011 con Alcoholes del Uruguay (Alur) para suministrarle aceite que se utiliza para la elaboración de biodiesel.

Hace ocho años, Cousa logró asociarse con la empresa sueco danesa AAK, uno de los principales productores mundiales de grasas especiales vegetales.

“Necesitábamos más capacidad para abastecer a Alur, ya nos estábamos quedando cortos”, contó Gard durante una recorrida por la planta. La capacidad inicial de la nueva planta es de 1.450 toneladas diarias, pero se podrá ampliar si es necesario a 2.400 toneladas, lo que le otorgará a la empresa “escala competitiva en el mercado nacional”. Se están realizando los ajustes finales y se espera que para fin de mes quede operativa.

Asimismo, el aumento en el volumen de producción le permitiría a la empresa exportar productos con valor agregado que incorporen el aceite en su proceso pero también aceites crudos y harinas proteicas para alimento animal.

“En la medida en que se vaya generando mayor volumen cada vez, vamos a ser más competitivos para exportar. El aumento en la capacidad nos va a permitir abastecer el mercado interno pero también tener un excedente para vender afuera”, contó Gard.

Diversificarse para subsistir. La planta de Cousa muele 1.450 toneladas de soja por día, lo que significa unas 300 toneladas de aceite diarias ya que 18% de esta semilla se traduce en rendimiento. En lo que respecta al girasol y la canola –que rinden 36% y 40% respectivamente para la producción de aceite–, se procesan 1.200 toneladas al día con lo que se producen 450 toneladas de aceite.

Son varios los productos que se pueden encontrar en el mercado local fabricados por Cousa. Si bien su marca líder de aceite es Óptimo, –aceite de girasol que tiene 5% de maíz–, también hay otras líneas como el Óptimo Altoleico que tiene un alto contenido de ácido oleico, el aceite Uruguay que es 100% de girasol y el Sibarita, que es producido con girasol y oliva virgen extra. Hay algunas marcas que se comercializan solamente en el interior como Sarandí y Torero.

También cuenta con línea de aceite de soja, de maíz y de oliva. Este último no se produce en la planta sino que se importa o se le compra a productores locales. La necesidad de diversificarse y de apostar a productos con mayor valor agregado fue lo que llevó a la empresa a producir mayonesa en 2001. Según contó Gard, a partir de la entrada al Mercosur de Uruguay varios fabricantes de mayonesa cerraron sus plantas locales para fabricar e importar sus productos desde Argentina o Brasil.

“Ahí perdimos la posibilidad de colocar aceite con destino a mayonesa en el mercado interno y eso nos llevó a que tuviéramos que montar una planta, para no perder un volumen importante de venta en aceite”, señaló Gard.

Cousa también fabrica vinagre y grasa animal bajo la marca Uruguay para la venta por menor. Entre sus líneas de negocios, además de la venta en la góndolas, se coloca al por mayor aceite, grasa y mayonesa en distintas industrias de plaza.

Alianzas productivas. Hace ocho años, Cousa logró asociarse con la empresa sueco danesa AAK, uno de los principales productores mundiales de grasas especiales vegetales. Luego de montar una planta en conjunto, la aceitera comenzó a operarla tomando know how propio y algunos conocimientos aprendidos de la empresa extranjera.

Gracias a ese acuerdo actualmente desde Uruguay se fabrican, refinan y empacan grasas de alto valor agregado a partir de sub productos del proceso industrial que son exportadas a toda Latinoamérica para la fabricación de chocolate.“Son grasas especiales que se asemejan a la manteca de cacao que se usan para fabricar chocolate. Es un mercado de nicho que tiene alto valor agregado”, concluyó Gard.

Otra de las alianzas que la empresa tiene es con la firma de comercialización de gas industrial Linde (exAga) para la fabricación de hidrógeno para uso propio y el llenado de tubos de hidrógeno. Cousa también tiene un acuerdo firmado con la empresa uruguaya CristalPet para la fabricación de envases.