Una mínima parte será desembolsada por las aseguradoras para afrontar los siniestros producidos por el cataclismo que afectó a Chile en febrero último.  Las aseguradoras debieran desembolsar de fondos propios poco más de US$10 millones en un proceso que implicará una cobertura total entre US$5.000 millones y US$8.000 millones.

La situación se explica, de acuerdo a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), en que las aseguradoras serán cubiertas por reaseguradoras internacionales, que cubren el 78% del riesgo de las pólizas de sismo, según El Mercurio.

La diferencia restante será cubierta por un reaseguro a través de un contrato por exceso de pérdidas, póliza que establece un deducible o “prioridad”, monto que corresponde al mencionado anteriormente y es lo único que debe costear una compañía en este tipo de catástrofe.

La SVS precisó que el 89,5% de las viviendas aseguradas contra sismo est`´an relacionadas con un crédito hipotecario.