La situación económica y financiera de la EBY sigue siendo el principal problema que arrastra, admitió el director paraguayo Ing. Ángel María Recalde, quien añadió que la empresa tiene un déficit muy importante, al punto que no puede honrar sus compromisos, aunque sí le garantizan los recursos para su funcionamiento.

El motivo es el complejo mecanismo de comercialización de su principal consumidor, que es Argentina. En efecto, según explicó Recalde, en el lado paraguayo la operación es absolutamente sencilla porque Yacyretá le entrega a la ANDE y esta le paga; sin embargo, en la Argentina es mucho más complicado porque existe una administradora del mercado mayorista, que es Cammesa, y además existe una empresa comercializadora, que es Ebisa.

A todo eso se suma la vigencia de una resolución (Nº 406 del 8 de setiembre de 2003 de la Secretaría de Energía) en el mercado eléctrico argentino con la que aplican las retenciones de esos pagos y que hacen que finalmente no se efectivicen. Esta normativa establece descuentos o retenciones sobre la venta de energía que no están contemplados en el Tratado.

Aclaró además que estas retenciones no son ni siquiera a cuenta de la deuda que mantiene la EBY con el Tesoro argentino.

“Son situaciones totalmente distintas. Es más, producto de esas retenciones o no pago, en su totalidad, hoy rondan los US$3.000 millones que la entidad tiene como acreencia con la Argentina. Lógicamente va a llegar un momento en que eso va a tener que compensarse para disminuir al máximo lo que es la deuda de la EBY”, agregó el ing. Recalde.

Para evitar que eso le afecte a la entidad, gran parte de lo que se tiene que pagar a Yacyretá pasa por el presupuesto general de gastos de la Argentina, indicó Recalde. “Eso asegura a Yacyretá que va a cobrar por lo menos lo que necesita para su funcionamiento. Como dije, no tenemos dinero para pagar las cuentas, pero por lo menos no estamos en la inanición total, tenemos recursos. Es algo que no nos gusta (la retención), pero es con lo que nos encontramos. Estamos aproximadamente desde el 2002 con esa situación y esperamos que dentro de estas negociaciones que se están haciendo para solucionar el problema de la deuda fundamentalmente, también se arregle”, declaró el director.

Base de cálculo por territorio inundado. Uno de los puntos que siguen pendientes de definición en las negociaciones con Argentina tiene relación con el pago al Paraguay de la indemnización que establece el tratado en razón de territorio inundado.

Al respecto, el Ing. Recalde aseguró que la división 80/20 ya no se discute. Lo que sí está en disputa es la base de cálculo para saber el monto a distribuir. “Ahí están las cuestiones en las cuales hasta ahora no nos ponemos de acuerdo. Hay propuestas y no hace mucho bajaron una nueva los argentinos, que está siendo analizada ahora por los negociadores paraguayos. Creo que vamos a llegar a un acuerdo; tal vez, no lo que nosotros pretendemos, pero tampoco lo que ellos pretenden”, dijo. Agregó que, de acuerdo con los cálculos, existen US$1.200 millones a repartir, de los cuales 20% es para Argentina y 80% para el Paraguay.

En cuanto a la revisión del Anexo C, opinó que la prioridad es lograr un acuerdo sobre la deuda de la EBY, porque las tarifas que puedan surgir en función a esta pueden ser inaplicables, sobre todo en el Paraguay más que en Argentina.