Buenos Aires. Argentina amplió en US$400 millones su capacidad de recibir préstamos del Banco Mundial (BM), como consecuencia de la capitalización de esa entidad que fue anunciada ayer. Éstos serían destinados a distintos proyectos de infraestructura.

El viceministro de economía, Roberto Feletti y el ministro de hacienda, Amado Boudou afirmaron que la prioridad para el uso de recursos será el desarrollo de planes de infraestructura. Entre estos, se incluyen extensiones de las redes de gas, de los servicios de provisión de agua y cloacas y también de caminos, según consigna ambitofinanciero.com

Feletti aseguró que la capitalización es una “buena noticia”, ya que el incremento de capital y el mantenimiento de los niveles de oferta de crédito supondrán “un incremento en la cuota del país la cual puede estar rondando los US$400 millones en cuanto a la recepción o capacidad de recibir nuevos préstamos”, consignó Infobae.

Por su parte, Boudou aseguró, tras finalizar la reunión, que con esos recursos se podrán desarrollar planes de infraestructura, informó La Nación, y entre ellos destacó, obras de extensión de redes de gas, servicios de provisión de agua, ampliar el servicio de alcantarillado y construcción de caminos.

En la actualidad hay créditos en ejecución para ese tipo de fines por unos US$ 600 millones, en tanto que los nuevos montos ingresarían a partir de 2011, año en que se harán las elecciones nacionales.

Según anunció ayer el presidente del BM, Robert Zoellick, la institución incrementará su capital con aportes efectivos por US$ 5.100 millones, de los cuales US$ 1.600 millones provendrán en forma selectiva de los países con más peso, en tanto que US$ 3.500 serán contribuciones de cada nación según su cuota: en el caso de la Argentina, el aporte será por US$ 42 millones, ya que su participación es del 1,2%. Además, se ampliará en US$ 80.000 millones el fondo de garantías contingentes.

El jefe del BM también destacó una reforma decidida para el sistema de representación de los países dentro de la entidad: ahora, los países en desarrollo tendrán un 47,19% de los derechos de voto, lo que implica que ganaron 3,13 puntos porcentuales, y la intención es seguir avanzando hacia un poder más equilibrado.