El 2010 fue sin duda un año de importantes retos para los cafeteros colombianos, dice un informe de la Federación Nacional de Cafeteros donde advierte que el valor de la cosecha cafetera del año pasado fue de 4,3 billones de pesos (US$2.307 millones). 

Dice el estudio que los fenómenos del Niño y la Niña, presentes en el país en el primer y segundo semestre, respectivamente, afectaron en gran medida la producción cafetera nacional ya que se desarrollaron ambientes perfectos para la propagación de las plagas.

Al cierre de 2010, las principales variables cafeteras reflejan los siguientes resultados:

Los esfuerzos de los cafeteros por desarrollar y consolidar su estrategia de valor agregado siguen dando resultados favorables. Si bien el nivel de las exportaciones de café en 2010 ascendió a 7,8 millones de sacos, volumen muy similar al registrado en 2009 (7,9 millones de sacos), el valor de las mismas creció 29%, alcanzando la cifra de US$2.200 millones, destaca el informe de prensa.

Esta cifra encuentra su explicación en la estrategia de valor agregado de la Federación, gracias a la cual el 35% del grano embarcado desde el país corresponde a café con valor agregado (café industrializado o cafés especiales) por el cual el mercado reconoce mayores niveles de precio.

En el caso del Fondo Nacional del Café, cerca del 54% del total de las exportaciones de café incorporó algún grado de valor agregado, generando precios unitarios superiores al del café verde tradicional, dice el estudio de la Federación.

Pese a los efectos adversos del clima, al cierre de 2010 la producción cafetera fue de 8.9 millones de sacos de 60 kilos, lo que equivale a un crecimiento de 14% por encima del volumen registrado en 2009.

Los mejores niveles de precio externo y los diferenciales reconocidos en el mercado internacional por el café colombiano, permitieron que el valor de la cosecha cafetera alcanzara en 2010, un valor sin precedentes: 4,3 billones de pesos, que equivalen a un 27% más que en 2009.

Precio internacional y dólar. Las principales variables internacionales que afectan la actividad cafetera colombiana, por el papel que desempeñan en la determinación del precio interno de compra del café son: el precio internacional del café, la tasa de cambio y la prima del precio pagada por el café colombiano. 

El precio internacional del café registró durante 2010 un crecimiento del 58%, pasando de niveles promedio de 140 centavos de dólar por libra en enero, a 221 centavos de dólar por libra en diciembre.

Los diferenciales del café colombiano presentaron a lo largo del año una corrección a la baja, asociada con la mayor disponibilidad de café colombiano en el segundo semestre, reflejando una reducción desde niveles entre 67 y 70 centavos de dólar por libra a 35,3 al cierre del año.

La combinación de los anteriores factores, produjo que el precio promedio base de compra creciera 15%, desde niveles de 658.100 pesos por carga a 754,280 pesos, con picos, en diciembre de 2010 de hasta un millón de pesos por carga de café de 125 kilos.

En agosto de 2010 el Presidente Juan Manuel Santos y el gerente de la Federación, Luis Genaro Muñoz Ortega, firmaron el Acuerdo para la Prosperidad Cafetera. En el marco de dicho acuerdo se expresa el respaldo del Gobierno Nacional al objetivo de lograr la recuperación de la producción colombiana a través de la renovación de cafetales.

Asimismo, el incremento de la productividad de las pequeñas plantaciones que harían viable que los cafeteros pequeños, aquellos quienes poseen fincas de hasta 5 hectáreas, puedan incrementar el tamaño de sus áreas cultivadas en café, que en promedio alcanzan apenas 1.7 hectáreas por cafetero, y así utilizar más intensivamente sus predios, elevando su nivel de producción y reduciendo la pobreza en el campo colombiano.

El aumento en los volúmenes de producción y de productividad, complementados con las campañas de protección del origen y la política de valor agregado, son los instrumentos clave que identificaron la Federación y el gobierno Nacional para mantener una caficultura competitiva.

En lo que se refiere a la renovación de cafetales, en el año 2010 los cafeteros, con el apoyo de la Federación, renovaron 82,089 hectáreas. De esta área, casi 25 mil hectáreas corresponden a las renovaciones a través del Programa de Competitividad, 31 mil hectáreas al Programa Permanencia, Sostenibilidad y Futuro-PSF para la renovación de cafetales envejecidos, y 26 mil hectáreas a las renovaciones emprendidas por iniciativa de los productores, precisa el informe.

Este resultado es el más alto registrado durante la década. En su logro, resultó clave el avance en la ejecución del Programa PSF, pues las 31 mil hectáreas renovadas en 2010, corresponden al 60% del total del área renovada con este programa desde su puesta en funcionamiento en 2007.

Esto es aún más relevante, cuando se tiene en cuenta que el 80% de las renovaciones por siembra emprendidas por los cafeteros fueron realizadas con variedades resistentes, indicando que la caficultura colombiana está recorriendo la senda correcta hacia la inmunización de la roya y la posterior recuperación de la producción de café de Colombia.

La renovación de cafetales con variedades resistentes a través del PSF requiere de un gran esfuerzo de acompañamiento de la Federación y sus Comités Departamentales de Cafeteros.

Por otra parte, para la renovación de las 31 mil hectáreas a través del Programa Permanencia, Sostenibilidad y Futuro-PSF, debieron tramitarse algo más de 41 mil créditos por valor de 187 mil millones de pesos, lo que indica que el valor promedio por crédito fue 4,5 millones de pesos para la renovación de 0,7 hectáreas por productor.

Los departamentos que registraron un mayor crecimiento en el área renovada a través del PSF fueron Valle, Boyacá, Huila y Risaralda.

Al cierre de 2010, el país alcanzó las 914,000 hectáreas cultivadas en café.

Esta mayor dinámica en los programas de renovación y las metas de crecimiento de producción planteadas por el Acuerdo de Prosperidad Cafetera, le permiten a la Federación establecer como meta en 2011 la renovación de 100 mil hectáreas. Y continuando con su esfuerzo de inmunizar la caficultura colombiana de la roya, la Federación fomentará la renovación de cafetales por siembra con variedades resistentes a este hongo desarrolladas por Cenicafé.