Cuando el empresario colombiano Hernando Otero regresó a Lima, no pudo dejar de visitar las zonas periféricas de la capital. Especialmente Lima Norte, donde según sus amigos peruanos y también colombianos los centros comerciales, supermercados y tiendas por departamento habían tomado las principales avenidas. La imagen que Otero había visto hace 20 años, cuando cumplió labores diplomáticas en la capital peruana, no se parecía en nada a la que proyectan ahora estos pujantes distritos populares.

“Llegué en la década del 70 como agregado comercial, en pleno gobierno militar”, dice el actual presidente de la Cámara de Comercio e Integración Colombo Peruana (Colperú). “Después regresé en los 80 para trabajar en la Comunidad Andina, cuando el terrorismo azotaba al país y en Los Olivos o San Martín de Porres sólo existían invasiones”.

Hoy, a su entender, las oportunidades en todos los rincones de Lima, y sobre todo en el interior del país son muy amplias. Con un modelo económico que ha provocado que la economía nacional sea una de las que mayor crecimiento experimenta en la región, muchos de los empresarios de los países vecinos no han los colombianos no han sido podido resistirse a invertir. Y los colombianos no han sido la excepción.

“Las empresas colombianas estamos participando en el desarrollo del país”, dice Hernando Otero,de Colperú. “Producto de este proceso, en los últimos cuatro años hemos invertido US$6.000 millones”.

Según Jorge Medina, socioprincipal de Ernst & Young, no hay duda de que la inversión colombiana en el Perú ha ido a un ritmo ascendente. “A junio de 2008, el stock de inversión directa colombiana en Perú era de US$234 millones”, dice. “A diciembre de ese mismo año llegó a US$731 millones. El potencial es enorme en el Perú. Nuestro país crecerá no menos de 6% en 2010 y 2011, y eso da seguridad a los inversionistas”.

Son varios y estratégicos los sectores en los que las empresas colombianas estarían interesadas. Para Nicolás Polar, director de finanzas corporativas e infraestructura global de KPMG Perú, los principales son los de hidrocarburos, electricidad y agricultura.“El potencial en estos sectores es muy interesante y atractivo para los inversores colombianos, pues les permite ampliar sus posibilidades de crecimiento y expansión más allá de sus mercados domésticos”, dice.

En esa línea, en 2006, la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) en consorcio con Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) adquirió el Consorcio Transmantaro, el cual opera varias líneas de transmisión eléctrica en el país. Para 2010, ISA desarrollará dos proyectos en el sector eléctrico por US$500 millones y US$800 millones respectivamente. “Adicionalmente, en el sector hidrocarburos también hay interés de incrementar sus inversiones en nuestro país”, dice Jorge Medina, de Ernst & Young. “Si todo marcha bien, en 2010 la inversión colombiana en Perú puede superar la barrera de los US$2.000 millones”.

Factor de atracción. No obstante, más allá de la estabilidad macroeconómica, ¿qué otros factores han hecho que Colombia mire con buenos ojos su inversión en el Perú?Para Walter Buckley, presidente de la Cámara Peruano Colombiana (Capecol), Perú tiene sectores emergentes con un importante nivel de crecimiento en el consumo interno. “Nuestra industrialización es creciente, por ejemplo las originadas por la disponibilidad del gas natural tienen un gran potencial de desarrollo, dice Buckley. “Todo esto constituye un gran atractivo para los inversionistas colombianos que ven en el Perú un país con un modelo económico similar al suyo, en comparación a sus vecinos Venezuela y Ecuador, en los que existen riesgos altos para invertir. La falta de confianza de los inversionistascolombianos en Venezuela abre una oportunidad importante para el Perú”.

Hernando Otero, de Colperú coincide con Walter Buckley. “Las relaciones políticas han hecho que nuestro país mire a otros lados”, dice. “Tradicionalmente Venezuela y Ecuador eran los principales destinos de inversión colombiana en la región, pero las tensiones diplomáticas han cambiado esta tendencia, sobre todo si tomamos en cuenta que las exportaciones colombianas a Venezuela cayeron más de 75% el año pasado”.

Otro punto a favor para Perú es su apertura comercial a grandes economías gracias a los acuerdos comerciales firmados, especialmente con Estados Unidos y China, países con los cuales Colombia aún no ha logrado cerrar negociaciones comerciales.

“El principal es el TLC que Perú tiene firmado y vigente con China, un enorme mercado en crecimiento”, dice Jorge Medina, de Ernst & Young. Otro atractivo es nuestra ubicación geográfica que convierte al Perú en una plataforma ideal de comercio para el mundo”.

De otro lado, Colombia tiene un reto pendiente que involucra al Perú: el cierre del TLC con Estados Unidos, acuerdo comercial que nuestro país ya logró sellar. “El hecho de haber firmado el TLC con Estados Unidos nos da el ingreso libre de arancel a los productos peruanos, y eso es algo que Colombia no tiene y puede hacer que empresas colombianas se instalen en Perú para vender a Estados Unidos”, dice Edmundo Beltrán, socio principal de Deloitte Perú.

Para Nicolás Polar, de KPMG, un aspecto que impulsará aun más la llegada de capitales colombianos al país será la integración de las bolsas de valores de Santiago, Lima y Bogotá prevista para noviembre, con el objetivo de ser el mercado más grande de América Latina por número de emisores. “Este es un viejo anhelo”, dice. “De concretarse, se dará la verdadera integración entre estos países y tendrá un buen efecto en el flujo de capitales”.

De esta forma, al ritmo en que se están desarrollando las inversiones colombianas en Perú, es claro que Colombia, sin muchos aspavientos, en el mediano plazo podría desplazar a Chile como principal inversionista sudamericano en el Perú, y cuarto lugar entre todos los países, tan solo detrás de España, Reino Unido y Estados Unidos.

Pasión por Colombia. “Colombia es pasión”, dice el eslogan de la intensa campaña que el gobierno colombiano ha lanzado para atraer más turistas. Al parecer, algunos empresarios peruanos no han podido resistirse a esta atractivo propuesta. Es el caso del grupo Brescia, que está interesado en instalar un hotel de su cadena Libertador a Bogotá. “Los hermanos Brescia han venido a preguntarnos sobre el negocio”, dice Ismael Ramírez, ex agregado comercial de Colombia en Perú. “Están muy interesados en instalarse en mi país y convertirse en jugadores importantes en el sector turismo”.

Por lo pronto, este grupo peruano ya tiene presencia en Colombia a través su empresa de soldaduras Soldexsa que adquirió las empresas Soldaduras West Arco y Soldaduras Megriweld en Colombia y Comercializadora de Electrodos de Venezuela (Comelven) a fines de 2008 por US$97 millones. Otro grupo peruano también ya probó la experiencia de invertir en Colombia. Se trata del grupo Romero, que a través de su empresa de consumo masivo Alicorp compró la empresa colombiana de productos de cuidado y aseo personal Propersa por US$7,4 millones.

Otros jugadores importantes son Ajegroup con su filial Ajecolombia, al igual que Unique con Yanbal y su competidor en la industria de cosméticos, Belcorp. Todas ellas cuentan con plantas de producción en dicho país. Topy Top, empresa emblemática del grupo de confecciones de Aquilino Flores ya ingresó a este gran mercado de la moda y planea abrir 20 tiendas hacia el año 2011. Algo similar sucede en el rubro gastronómico, donde el chef Gastón Acurio a través de Inversiones La Macha ya cuenta con restaurantes en Bogotá.

No obstante, estas inversiones son tímidas comparadas a las que realizan los empresarios colombianos. Según Ricardo Briceño, presidente de Confiep, esto se debe a que estos son más grandes, numerosos y diversificados que los peruanos. “En Colombia destacan los grupos Santo Domingo, Ardila Lülle que tienen negocios en la industria cervecera, en radio, televisión y tienen un conocimiento mundial más grande que los peruanos”, dice. “Los grupos peruanos recién están saliendo al exterior. No nos hemos internacionalizado, somos muy provincianos y jóvenes”, dice Briceño.

Hernando Otero, de Colperú, comparte esta visión. “Los empresarios peruanos vienen con excesiva timidez”, dice. “Este es un mercado grande de más de 40 millones de habitantes y muchas oportunidades para hacer negocios”. De eso no cabe duda. Según información de Proexport, organismo que promueve las exportaciones colombianas, la inversión extranjera y el turismo, históricamente, Colombia se ha caracterizado por disfrutar de una gran estabilidad económica.

Desde los 70, el PIB colombiano ha mostrado un crecimiento dos puntos mayores al promedio latinoamericano y ha sido el país menos volátil de la región. “Durante el 2009 el PIB de Colombia registró un crecimiento del 0,4%, una cifra positiva a pesar de la recesión generalizada a nivel internacional, dado que en el mundo las cifras fueron decrecientes en -2,2%, mientras que en Latinoamérica, específicamente, fueron de -2,8%”, dice.

Por lo pronto, según Walter Buckley, de Colperú, si bien aún no se ha escuchado sobre millonarias inversiones provenientes de algún grupo peruano hacia Colombia, existen muchas empresas medianas y pequeñas que están participando activamente en el vecino mercado. “Como se trata de capitales pequeños, no se contabilizan, pero esto no significa que no estén invirtiendo”, dice Buckley. “Por ejemplo, empresas de turismo peruanas y colombianas han firmado un acuerdo para impulsar el turismo binacional. Es por eso que muchos peruanos van a las playas de Cartagena, San Andrés u otras ciudades importantes. Se está trabajando para que los colombianos hagan los mismo en Machu Picchu”.

Además del turismo, otro aspecto que se está trabajando es el comercio entre ambos países. El intercambio comercial, por ahora, es relativamente moderado y equilibrado. El Perú exporta US$600 millones a Colombia, principalmente en productos industriales como el alambre y cátodos de cobre y zinc bruto, e incluso café descafeinado, arroz y alimento para animales. A su vez, el Perú importa de Colombia carbón térmico, polipropileno, azúcar de caña, transformadores eléctricos y artículos de cuidado e higiene personal. Ante este panorama, todo parece indicar que las buenas relaciones entre Perú y Colombia han desarrollado una fuerte atracción económica. Queda esperar que esta se consolide aún más.