La tragedia ocurrida en la refinería de Amuay, del Complejo Refinador Paraguaná (CRP) en Falcón, exactamente hace seis meses, afianza la tesis, de que la desinversión es la principal responsable de la explosión.

Ocasionó, además, la muerte a 42 personas, y dejó 152 heridos, de acuerdo con datos de la Fiscalía General. Mientras que aún hay familias que reclaman los restos de personas desaparecidas, y otros advierten la afectación a más de 1.600 viviendas, establecimientos y comercios.

Según El Clarín, el incidente no es el primero que ocurría en 2012, pues ya se habían denunciado 19 anteriormente. La falta de mantenimiento, la falta de preparación de los empleados y la desinversión fueron las razones que señalaba el diario El Universal como razón de esta crisis.

A seis meses de la tragedia, no hay repuestas a las cientos de interrogantes que debió darse a los venezolanos, pese a que el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, aseguró que los protocolos de investigación habían sido activados, y que a los 60 días como lo establece la norma, habría explicaciones.

Ramírez también informó que a la par de la investigación abierta por Pdvsa , tanto el Sebin como la fiscalía, hacían lo propio.

De hecho la fiscalía aseguró que a los 120 días del hecho, debían entregar un informe sobre lo ocurrido, la fecha que se cumplió el 23 de diciembre de 2012, y aún se desconocen los resultados.

Las causas oficiales del hecho son aún desconocidas, pero un equipo de trabajo del Centro de Orientación en Energía (Coener) busca las respuestas.

Ante la falta de informes, investigaciones, y acciones asumidas, que debió haber proporcionado Petróleos de Venezuela (Pdvsa) al país, el ex gerente de refinación de Cardón, Javier Larrañaga, muestra un informe preliminar que sostiene que la causa más probable fue la formación de una nube de gas de olefinas, derivada de una fuga, que encontró un punto de ignición. La conclusión, en primera instancia, falta de mantenimiento y negligencia ante las múltiples señales días previos a la tragedia petrolera más grave ocurrida en el país.