Caracas. Los tres únicos acusados por la pérdida de más de 100.000 toneladas de alimentos comprados por Bariven para ser vendidos en la red Productora y Distribuidora de Alimentos (Pdval), esperan en sus casas que el juicio continúe.

Tras 18 meses de prisión en el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) de Naguanagua, los tres ex funcionarios de Pdval, a quienes se les imputa boicot y peculado culposo, recibieron medidas cautelares por parte del Tribunal 30 de Juicio a solicitud de la defensa, que les permite ser enjuiciados en libertad condicional.

En un derecho de palabra concedido en la más reciente audiencia, efectuada semanas atrás, el imputado Luis Enrique Pulido, presidente de Pdval entre 2008 y 2009, señaló que las compras millonarias de alimentos fueron ordenadas por el Centro Nacional de Balance de Alimentos (Cenbal), que se encuentra adscrito a la Vicepresidencia de la República y que era dirigido por la funcionaria cubana Bárbara Castillo.

El ex presidente de Pdval, Luis Enrique Pulido, reveló ante el tribunal que las compras eran autorizadas por el presidente de Bariven, Georges Kabbuol y cuestionó que este funcionario no haya sido llamado, al menos como testigo en el caso.

Según informaron fuentes cercanas al caso, en su derecho de palabra ante el tribunal, Luis Enrique Pulido señaló que las importaciones se ordenaron en el marco de la emergencia alimentaria (declarada por el Ejecutivo Nacional en octubre de 2007), la cual dio origen a la creación de la red Pdval.

Pulido informó que hubo diversas trabas en los puertos y aduanas para descargar los alimentos que llegaban al país y que, en varios informes, él alertó al entonces vicepresidente de la República, Ramón Carrizales, sobre las dificultades que estaban presentando.