Caracas. Los agricultores afiliados a la Confederación Nacional de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro) temen que la expropiación de Monaca y las amenazas que se ciernen sobre Empresas Polar afecten las ventas de su materia prima.

Ambas empresas compran 80% del maíz y arroz que generan estos agricultores, que aportan 70% de la producción nacional.

A la salida de una reunión de la Junta Directiva del gremio, su presidente, Pedro Rivas, dijo que hasta el momento el desempeño de las corporaciones afectadas por las medidas gubernamentales siguen su curso normal.

Lo que sí se frenaron fueron los programas de apoyo al desarrollo agrícola y de evaluación al rendimiento de rubros que Polar y Monaca facilitaban a los agricultores.

"No tenemos cómo sustituirlos porque el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (Inia), del ministerio de Agricultura, no nos ha mostrado desarrollos en ese sentido", dijo Rivas.

El Plan Agrícola perjudicado. El tema de las expropiaciones de empresas, aunado a las intervenciones de fincas, el rezago en los precios regulados a nivel de productor, la inflación y la devaluación son factores que pudieran amenazar las metas del Plan de Desarrollo Integral Agrícola (Pida) 2010-2011.

"La devaluación del principio de año tiene un peso en nuestra estructura de costo, que aumentó cerca de 40%; y la inflación también nos afectó, que este año acumula 11% en el sector", dijo Rivas.

La falta de fijación en los precios de venta de la siembra actual tiene a los productores preocupados, e inclusive, muchos se han sentido desmotivados a sembrar aquellos rubros que no generan rentabilidad.

Carlos Albornoz, directivo general de Fedeagro, comentó a El Mundo Economía y Negocios que al menos 25% de los productores han abandonado el campo. Calcula que actualmente hay 300.000 productores. "Pero anteriormente, éramos más de 400.000", comentó Albornoz.

Celeridad en anuncio de precios. Rivas destacó la necesidad de que el Ejecutivo Nacional anuncie pronto el precio al cual se comercializará la producción de la siembra actual, que será cosechada entre agosto y septiembre.

"Esto haría que los productores se sintieran más motivados a incrementar sus áreas de siembra. Deberíamos buscar la forma de definir el precio para que se le dé sostenibilidad a la agricultura y veamos crecer los distintos rubros. Así los productores podrían recurrir al endeudamiento", indicó Rivas.

Por su parte, Ramón Bolotín, director de Fedeagro para Oleaginosas y Leguminosas, dijo que para cumplir con las metas del Pida, se requiere la incorporación de nuevos agricultores.

"Nunca en Venezuela se han sembrado 1.100.000 hectáreas y para lograrlo, como se establece en el Pida, se necesita más productores. Pero para ello, se necesita un buen precio", afirmó.

La semana pasada el primer mandatario nacional, Hugo Chávez, anunció que el precio sería fijado en octubre. Sin embargo, los productores dicen que lo ideal es que sea antes de que inicie el ciclo de siembra. Sugieren buscar mecanismos para compensar a quienes han vendido por debajo de los niveles de rentabilidad.

Balance de la siembra actual. Hasta este momento, sólo se ha logrado sembrar 10% de lo estimado en arroz, maíz y sorgo, cuando lo regular es que para esta fecha se haya alcanzado 40%.

Además del fuerte verano, esto se debió a problemas en el acopio de fertilizantes que se dieron hace un par de meses, debido a la paralización por 45 días de Pequiven.

Actualmente, los productores del occidente cuentan con 95% del fertilizante, mientras que el déficit persiste en los que producen en el centro del país: Guárico, Anzoátegui, Monagas y Bolívar.