Los precios del petróleo terminaron en fuerte baja en Nueva York ayer en un mercado que se interroga sobre los resultados de la reunión de la OPEP en Viena, el 27 de este mes.

El barril de Light sweet crude (WTI) para entrega en diciembre perdió US$1,03 y se ubicó en US$74,61. Los doce miembros de este grupo deberán discutir sobre su cuota de producción de 30 millones de barriles diarios, fijada en el 2011.

Sin embargo, Venezuela, uno de los miembros, lanzó una ofensiva en busca de apoyos dentro y fuera de la OPEP para tratar de estabilizar los precios del crudo y reducir su vulnerabilidad financiera.

El desplome del crudo Brent por debajo de US$80 disparó las alarmas en ese país que obtiene 96% de sus divisas de las exportaciones de crudo y derivados. El canciller venezolano, Rafael Ramírez, emprendió la semana pasada una gira por países OPEP y no OPEP para tratar de revertir la caída del precio.

Ramírez visitó Argelia, Catar, Irán y Rusia, y antes había estado en México y recibió en Venezuela al ministro saudí de petróleo.

La noche del lunes el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo que su gobierno ha “coordinado una reunión especial de países OPEP y no OPEP muy pronto, para tomar decisiones en defensa del petróleo y de los precios del petróleo”.

Pero en el seno del grupo petrolero hay opiniones encontradas sobre un recorte en las cuotas de producción, que ahora tienen un techo de 30 millones de barriles diarios.

Un bloque liderado por Arabia Saudí, principal productor con más de 9,7 millones de barriles diarios, no parece dispuesto a disminuir la extracción porque perdería mercado ante productores no OPEP.

Los saudíes incluso decidieron bajar el precio de su petróleo a la venta a EE.UU. para ser competitivos frente al boom petrolero en ese país.

Pero otro grupo como Venezuela, Ecuador o Kuwait promueven que se tomen decisiones en la reunión en Viena.

Irán también se une a la corriente de cambios en las cuotas, pero con el interés de recuperar espacio en el mercado -perdido a manos de los saudíes tras las sanciones internacionales de hace un par de años.