Fráncfort. Venezuela le debe a Lufthansa más de US$100 millones en ingresos por venta de pasajes, dijo un portavoz de la aerolínea alemana, luego de que la compañía informó el fin de semana que suspenderá los vuelos a Caracas el mes que viene.

Al igual que otras aerolíneas, Lufthansa ha tenido serias dificultades para repatriar los ingresos, retenidos en bolívares debido a los estrictos controles de cambio, y ya había reducido la frecuencia de vuelos al país sudamericano para limitar su exposición.

Un portavoz de la compañía dijo este lunes que el Gobierno venezolano le debía un monto de "tres dígitos en millones de euros" y que aún no podía decir si esa cifra sería dada por perdida.

La suspensión de los vuelos hasta y desde Caracas se concretará desde mediados de junio por no poder repatriar sus ganancias en dólares desde Venezuela, dijo la aerolínea alemana el sábado.

Los aerolíneas internacionales han reducido sus frecuencias y asientos afectadas por el control de cambios que rige en Venezuela desde 2003 y que las obliga a vender boletos en bolívares, los cuales en los últimos dos años se les ha dificultado convertir en divisas para repatriar capitales.

"Lamentamos confirmar que Lufthansa suspende los vuelos a Caracas a partir del 18 de junio", dijo la aerolínea en un comunicado enviado a Reuters.

"Lufthansa y las autoridades de Venezuela se mantienen en estrecho contacto, con el fin de retornar a Caracas a la red mundial de Lufthansa lo más rápidamente posible. No nos vamos del país. Queremos seguir atendiendo a nuestro clientes en Venezuela", agregó.

Según la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV), las liquidaciones pendientes del Gobierno socialista con unas 24 aerolíneas asciende a US$3.700 millones.

Los venezolanos encuentran cada vez más difícil comprar boletos para viajar al exterior. Y, si tienen la suerte de conseguirlo, deben pagar el equivalente a un boleto a Europa para un trayecto dentro de Sudamérica.