La necesidad de incrementar la recaudación y aplicar medidas de ahorro energético, obligó al ejecutivo nacional a estructurar un esquema tarifario que será menor para quienes consuman por debajo de 500 kilovatios, y mayor para quienes lo sobrepasen.

De acuerdo con una información publicada en el portal web del ministerio de la Energía Eléctrica, se conoció que "el gobierno estudia la posibilidad de aplicar medidas para disminuir el consumo eléctrico en el país... y que una de esas medidas podría ser disminuir la tarifa de pago a todas aquellas personas que consuman menos de 500 kilovatios al mes e incrementarlas a quienes sobrepasen este tope de consumo".

El jefe del Centro Nacional de Gestión, Igor Gavidia, insiste en que la medida intenta estimular el uso racional de la electricidad, por lo que se premiará a quien le dé un uso racional. Estiman que las líneas de acción y cifras estén a más tardar definidas en un mes.

Gavidia aseguró que también se estudia un esquema para el sector industrial. En principio se insistirá en la aplicación de las medidas establecidas en la legislación.

Preocupa al despacho eléctrico el hecho de que una vez anunciado el levantamiento de las medidas de racionamiento en junio de 2010, el consumo se haya disparado por encima de 6% a escala nacional.

"La intención entonces es lograr revertir esa cifra de demanda, para que a fin de año se alcance una reducción en el consumo de entre 20% a 30%", indicó el funcionario.

Pese a no haber números definidos, el Jefe del Centro Nacional de Gestión, Igor Gavidia, explicó que se afinaban detalles para dar un anuncio certero de cómo se aplicará la medida de ahorro.

El ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez Araque, ha reconocido la persistencia de vulnerabilidades en el Sistema Eléctrico Nacional, además del enorme déficit existente en el flujo de caja de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) que provoca el congelamiento de las tarifas desde hace ya ocho años.

Rodríguez Araque ha señalado en reiteradas oportunidades la necesidad de mejorar los niveles de recaudación, toda vez que en la actualidad apenas es posible cubrir 50% de la nómina. Este fenómeno es considerado por el ministro como "deficiencia financiera en cualquier compañía del mundo".

Suspendido esquema anterior. Gavidia destacó que el antiguo esquema para incentivar el ahorro quedó fuera de vigencia hace un mes aproximadamente, lo que también ha impulsado el aumento en el consumo de la población.

El incentivo aplicado, conjuntamente con el plan de racionamiento aplicado en febrero de 2010, y ya suspendido, consistió en que todo consumidor residencial que demande por encima de 500 kilovatios/hora al mes, está clasificado como un alto consumidor, y de no reducir su consumo en 10% se le aplicaba un recargo mensual de 75% sobre el monto total de su factura.

Aquellos que incrementaban su consumo en 10% mensual o más se le aplicaba un recargo de 100%. Mientras que si el consumidor incrementaba 20% sus necesidades eléctricas se le recargaba la factura en 200%.

Por el contrario, si el consumo descendía entre 10% a 20%, se le descontaba de la factura 25%, si baja más 20% su factura era reducida en 50%.

Más bemoles. Otro de los elementos que afecta los niveles de recaudación de manera sustantiva son las enormes deudas que mantiene el sector público con la Corporación Eléctrica Nacional.

De acuerdo con las últimas estimaciones, hechas por el despacho eléctrico, se tiene que los entes gubernamentales y estadales deben más de 4.000 millones de bolívares fuertes.

La desinversión arrastrada por espacio de más de 15 años es un elemento de peso que está pasando factura al sistema eléctrico a escala nacional.

La crisis eléctrica vivida durante finales de 2009 y principios de 2010, fue ocasionada, en gran medida, por la escasez de plantas termoeléctricas en el país, y por el deterioro de las existentes. Mientras el Guri sufría los avatares de la sequía producto del fenómeno l Niño, el país entró en un colapso que amenazaba con problemas mayores.

Pese a que Venezuela se encuentra entre los países más electrificados de Latinoamérica, y con una de las mayores capacidades de generación, su elevado consumo ha incidido en las carencias evidenciadas en el sector.

Cuando entre 2009 y 2010 hubo necesidad de racionar el consumo, la demanda retrocedió de unos 17.700 megavatios a 14.200 megavatios, afectando el crecimiento económico del país, según reveló el Banco Central de Venezuela.

Hoy la situación tiende a revertirse, sin embargo, analistas comentan que existe un techo de consumo pues el sistema tiene disponibles exactamente 17.000 megavatios que está exigiendo el país.