Los militares acusados de corrupción en el Banco del Tesoro fueron dejados en libertad, según una sentencia de la Sala 3 de la Corte de Apelaciones de Caracas.

Los beneficiados por este tribunal son los capitanes activos del Ejército Harold José Peña y Fernando Sojo Hernández trabajaban en el banco estatal como Gerente de Banca Corporativa y Gerente General de Crédito, respectivamente.

Estos militares presuntamente ya están fuera del país, según dijo una fuente judicial.

La medida de libertad condicional de la sentencia inserta en el expediente N° 3479-10 también favorece a las esposas de estos dos capitanes, quienes igualmente están acusadas de cometer presuntas irregularidades en el Banco del Tesoro: Nayancy Castillo, analista de crédito (esposa del capitán Peña) y María Teresa Laya, gerente de línea de Banca Corporativa (esposa del capitán Soto Hernández).

Los jueces de la Sala 3° responsables de la decisión son Rubén Darío Gutiérrez Rojas (ponente), Juan Carlos Gotia Gómez y Yuko Horiugui Yamashita.

Este trío de jueces tomó la decisión de liberar a los dos militares el pasado 12 de agosto, día en que se fueron de vacaciones colectivas y así está identificado en la sentencia.

La Sala 3° de Apelaciones argumentó para favorecer a los procesados que "el Juez de Control no acreditó y omitió totalmente cuáles fueron las circunstancias que analizó para decretar la medida judicial de privación preventiva de libertad a los imputados".

Pero en esa misma sentencia, el trío de jueces enumera los elementos de convicción que tuvo el Tribunal 13° de Control de Caracas para privar de libertad a los militares y a sus esposas: 6 actas de investigación suscritas por el Servicio Bolivariano de Inteligencia mediante la cual deja constancia de las presuntas irregularidades en el Banco del Tesoro al otorgar créditos sin soporte "y en algunos casos sin garantía de las empresas" y cuatro informes de dicho banco dando cuenta de los supuestos manejo oscuros.