Aunque el gobierno mantiene un monitoreo permanente sobre el sistema eléctrico nacional a fin de evitar apagones y fallas que afecten a la población y a la economía del país, está claro que 20 años de desinversión en el área, por ejemplo, de transmisión y la falta de mantenimiento hasta hace por lo menos dos años, dificultan la eficiencia en el sistema.

Así lo afirma Francisco Alarcón, subcomisionado de distribución y comercialización en el estado Bolívar, quien maneja detalles claros de esta información.

Admite que no se le pudo cumplir al país con el Plan de instalación de cinco mil megavatios (Mw) de energía termoeléctrica, prometidos para este año 2010, a raíz de la crisis eléctrica que vivió Venezuela desde finales del 2009 hasta mediados de este año.

"Lo que nos ha permitido salir indemne de la situación es el hecho de que todos los embalses funcionan a su máxima capacidad, pero hemos tenido problemas producto de las tormentas eléctricas y las lluvias que hemos enfrentado", advierte.

"Eso nos ha permitido determinar que tenemos una debilidad en el sistema de redes de transmisión porque Guri genera en estos momentos 14 mil megavatios (Mw) para el sistema interconectado nacional, pero sólo podemos exportar entre 9 mil y 12 mil megavatios por lo que tenemos represados entre dos mil y cinco mil megavatios en el estado bolívar debido a que no hay capacidad en nuestras redes de transmisión para enviar toda la energía al resto del país", señala.

Por ejemplo, una aglomeración urbana como el Distrito Capital consume 1.600 megavatios y el estado Zulia otros 1.450 Mw.

Esa es una debilidad que han detectado los técnicos oficiales y "que vamos a comenzar a trabajar para diseñar un plan para hacer el nuevo sistema interconectado nacional, con nuevas redes de transmisión, es decir hacer el nuevo sistema eléctrico", apuntó.

Por eso se trabaja en la instalación de los llamados parques termocombinados, I, II, III y IV, que consisten en sistemas termoeléctricos y eléctricos que se puedan respaldar entre sí, cuando ocurra una falla en el sistema energético nacional, explica Alarcón.

-¿Cuando usted habla de las redes de transmisión a qué se refiere?

-Son los niveles de tensión de 115, 230, 400 y la de 800 (megavatios) por las que se distribuye la energía que produce Guri y que se lleva hasta las subestaciones.

-¿Desde cuándo no hay inversión en ese sector?

-Detectamos que las redes de transmisión, en primer lugar mostraban una falta de mantenimiento, de por lo menos siete años. No se le hacía la respectiva pica y poda de vegetación, así como el desmalezamiento de las líneas- , señala.

"Durante la gestión de Hipólito Izquierdo, anterior presidente de Edelca, hubo cerca de cuatro apagones grandes, todos producto de la alta densidad de vegetación en las redes".

"Ahora, hemos reducido las fallas pero tenemos la obsolescencia de por lo menos 20 años en redes de transmisión".

Ya en Anzoátegui se construyen tres nuevas líneas, mientras en los Andes se levantan dos más, en Falcón hay en construcción una nueva línea, porque el actual sistema no tenía respaldo.

"Estamos construyendo el mallado eléctrico nacional con la asesoría de la Unión Nacional Eléctrica de Cuba, en conjunto con nuestros ingenieros, porque pudimos determinar que el sistema interconectado eléctrico nacional presentaba la debilidad de tener una sola direccionalidad y cuando se caía el suministro en oriente se quedaba la mitad del país sin energía", explicó.

Cambio y repotenciación. Alarcón explica que "nuestras redes de distribución están saturadas, por eso estamos instalando nuevos bancos de transformación para mejorar el servicio. Tenemos un plan agresivo para el 2011, para atender el cableado eléctrico aéreo y subterráneo. En la región central son más aéreas que subterráneas".

Se refiere a la sinergia que se realiza en estos momentos con la empresa Cabelum que se prepara para construir el conductor cubierto.

"Mientras adquieren la tecnología posiblemente en un año pueden estar fabricándolo para sustituir la importación de los conductores", agrega.

También anuncia la adquisición de medidores en China para ser instalados en todo el país. En el caso específico del estado Bolívar, se tiene previsto instalar 200 mil de estos aparatos.

-¿Se ha evaluado la situación de las presas en el estado Bolívar, ante la rotura de por ejemplo la de Manuelote, la de Falcón, la de Nueva Esparta?

-Tenemos presas reguladas. En casi 100 kilómetros contamos con una escalera de represas que abre con Guri y cierra con Macagua II. En el medio se encuentran operativas Macagua I, Macagua III y Caruachi y en construcción Tocoma, que podría tener en operaciones sus primeras turbinas, para el 2012.

"Por lo tanto hay muchísima confiabilidad, se le ha hecho supervisión y mantenimiento a los diques presas" agrega este ex secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Eléctricos (Fetraelec).

"Tengan la confianza, tenemos un sistema de presas que es de los mejores del mundo porque en el pasado se hizo un muy buen trabajo", afirma Alarcón.

Señaló que dentro del plan nacional eléctrico que adelanta el ministerio de Energía, se realiza una inversión muy fuerte en el área de transformadores para mejorar el servicio al usuario y el tiempo de reposición cuando ocurren fallas.

Por eso llegan al país desde Portugal y desde la empresa transnacional de tecnología y energía Siemens, un importante lote de transformadores y de reconectores que en el caso del estado Bolívar significan 7 equipos, valorados en casi 20 millones de BsF. Cada transformador tiene una capacidad de 36 Mw.

Alarcón, dijo que el crecimiento acelerado de la demanda sigue siendo una de las principales causas de las fallas en el sistema eléctrico nacional. Guayana es el principal consumidor nacional, debido a las empresas básicas, que se llevan 1.840 Mw.