Aumentar el precio de la gasolina que lleva congelada más de 17 años, al parecer ya no está en discusión, así como tampoco la posibilidad de un estallido social, que frenó los primeros intentos del fallecido expresidente Hugo Chávez Frías, para no seguir “regalando” la gasolina.

Para analistas el dilema ahora es en cuánto debe fijarse ese valor, y en cuánto tiempo desenredar la madeja, y evitar las pérdidas que el propio Ejecutivo nacional ha reconocido: de US$13.000 millones en costos de oportunidad y de US$3.500 millones en costos de producción.

A raíz del anuncio del presidente de la República, Nicolás Maduro, en su entrega de Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional, en que dio luz verde al debate para determinar un nuevo “precio justo” para los combustibles, se retoma un espinoso tema que sigue causando escozor en la administración de Gobierno, y más ahora en un ambiente de crisis y de claras necesidades fiscales.