Por escasez de inventarios, las plantas de motos Bera se encuentran laborando a menos de 40% de su capacidad, según informó Alí Almeida, gerente de Capital Humano de Corporación Kuri Sam, encargada del ensamblaje de las motos de origen chino.

“Mantenemos nuestras operaciones al mínimo y las ventas, por supuesto, han caído y están al ritmo que permite esa baja producción”, señaló Almeida, quien aseveró que existen nudos con la liquidación de divisas necesarias para la adquisición del material de ensamblaje al proveedor chino.

El vocero afirmó que las plantas ubicadas en La Victoria y Maracay (Aragua) están laborando gracias al remanente de material de ensamblaje que quedó del año pasado, pues a la fecha no han recibido ni las licencias ni las divisas para la importación de partes, aun cuando esos permisos debieron ser otorgados en el último trimestre de 2013.

Recordó que, para este año, a la empresa le fueron aprobadas licencias para importar material con el cual producir 89.000 motos, pero con una posible extensión a 230.000 unidades, que es -de momento- el tope de la capacidad de ensamblaje de las dos factorías.

La caída de los inventarios es tal que cada mes se están produciendo solo uno de los 14 modelos de motos que manufactura la marca, y de las 1.200 unidades diarias que normalmente salen de las líneas de ensamblaje, apenas están saliendo unas 500 por día.

Almeida aseguró que, pese a las dificultades que afrontan y estar laborando a pérdida, la plantilla de trabajadores se mantiene inalterable con casi 700 empleos: “No se ha despedido a ningún trabajador ni está pensado hacerlo, pues esperamos que esta situación se solvente en breve”. Agregó que el vicepresidente Jorge Arreaza ofreció recientemente interceder al respecto.