De los países con las mayores economías de la región, Venezuela es el que reporta el menor aumento en su capacidad de generación eléctrica entre 1999 y 2009, según el último informe procesado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

De acuerdo con el documento, Venezuela incrementó su capacidad de generación en 3.660,19 megavatios (MW) en una década, al pasar de 21.186 MW a 24.846 MW. Mientras tanto Brasil creció su capacidad en 38.392 MW, Argentina en 7.245,44 MW, Chile en 6.750,2 MW, y México en 10.141,98 MW.

Para analistas del entorno eléctrico como Víctor Poleo, ex funcionario del gobierno, esta no es más que una demostración de lo que se ha venido señalando en torno a la desinversión que ha sufrido el sector eléctrico durante la actual gestión gubernamental.

Sostiene que el incremento reportado por la Cepal proviene de inversiones iniciadas antes de 1999, como lo es el caso de Caruachi, cuyo aporte de 2.180 MW se terminó de incorporar al Sistema Eléctrico Nacional en el año 2006.

La electricidad, el componente primigenio para dar luz verde a cualquier proyecto de crecimiento económico en cualquier país del orbe, comenzó a pasar factura a los venezolanos desde hace al menos cinco años atrás, cuando un lustro de desinversión en el sector eléctrico no lograron soportar contundentemente el crecimiento industrial, comercial y residencial, que se marcó con más fuerza entre 2006 y 2008.

La preocupación para conocedores del tema se agudiza cuando se corrobora que la crisis en materia generadora no sólo se refleja en los pocos megavatios incorporados al sistema en diez años, sino en el retroceso que se evidencia entre 2009 y 2010 si se comparan las estadísticas con las de la Cepal.

El ministerio de Energía Eléctrica en su Memoria y Cuenta señala que "el Sistema Eléctrico Nacional alcanzó una capacidad instalada de generación de 24.789 MW, destacándose la incorporación de 1.231 MW de generación térmica, la rehabilitación de 790 MW e incorporación al sistema por excedentes en la generación independiente de 20 MW".

Si se observa entonces la capacidad instalada que reporta la Cepal durante 2009, y la que asegura el documento del Ministerio de Energía se alcanzó durante 2010, se tiene que la generación total retrocedió en 57,19 MW en un año.

Por su parte, el experto en la materia, Nelson Hernández, señala que el sistema generador de electricidad del país mantiene indisponibles o fuera de servicio más de 7.500 MW, situación que demuestra el grave estado de las plantas tanto hidro como termoeléctricas.

Más bemoles. Si a la baja cifra de generación regional de Venezuela se suma el también menor desempeño económico, se tiene que el país es la nación con las proyecciones menos halagüeñas de la zona.

La electricidad, el componente primigenio para dar luz verde a cualquier proyecto de crecimiento económico en cualquier país del orbe, comenzó a pasar factura a los venezolanos desde hace al menos cinco años atrás, cuando un lustro de desinversión en el sector eléctrico no lograron soportar contundentemente el crecimiento industrial, comercial y residencial, que se marcó con más fuerza entre 2006 y 2008.

Según el profesor y analista del entorno eléctrico, José Manuel Aller, Venezuela se encuentra en los actuales momentos atada con una camisa de fuerza, toda vez que la demanda eléctrica llegó al límite de la oferta generadora disponible.

Según la información oficial, los venezolanos consumen en las horas pico de demanda entre 16.500 MW y 17.000 MW; si se exceden estas cifras se producen los apagones que dejan fuera de servicio, por lo general, a un vasto número de estados del país.

La razón, según el analista Aller, es que la generación disponible dista mucho de los 24.789 MW de la capacidad instalada nominal. La camisa de fuerza de la economía está justamente en el orden del propio consumo, la disponibilidad real de generación gira en torno a 18.000 MW de acuerdo con cifras del propio Ministerio de Energía Eléctrica.

Los analistas Hernández y Aller coinciden en que el deprimido sector eléctrico nacional dará al traste con las estimación que tiene el gobierno de crecer 4% al cierre de este año, así como con el plan de vivienda prometido.

Venezuela no está, ni estará preparada en el mediano plazo para enfrentarse al proceso integrador regional al que pretende incorporarse, dice Aller. Las posibilidades tanto el sector privado como público lucen menguadas dado el grave deterioro del engranaje industrial y empresarial al que ha sido sometido el país tras las expropiaciones de empresas.

Nuevas metas. El ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica y Presidente de Corpoelec, Alí Rodríguez Araque, dijo ayer, que el plan eléctrico contempla instalar más de 7 mil megavatios MW, en los próximos años, de los cuales 2.568 estarán al servicio de la población este mismo año.

El plan prevé rehabilitar unidades fuera de servicio, y culminar nuevos proyectos que elevarán, sobre los 20.490 MW, la capacidad de generación disponible que actualmente se ubica en 18 mil MW, aproximadamente.

Para este año se estiman además desembolsos por 21.420 millones de bolívares fuertes en 13 proyectos de generación y otros de transmisión que contemplan la instalación de más de 700 kilómetros de líneas.

Analistas aseguran que las ofertas del gobierno están por verse. La instalación de nuevas plantas se estima por encima de tres años, mientras que la disponibilidad de insumos es baja en los mercados internacionales.