Caracas. Venezuela espera a que la temporada de lluvia que comenzó hace algunas semanas se prolongue antes de evaluar una flexibilización del racionamiento de luz instaurado en enero, dijo este martes el presidente de la estatal Electricidad de Caracas (EDC).

El Gobierno se vio forzado a aplicar cortes de hasta seis horas diarias en el interior del país y aplicó medidas punitivas de ahorro en Caracas luego de que meses de sequía redujeran el nivel de los embalses, de los que se genera 70% de la energía del país socio de la OPEP.

"La política de ahorro e incorporación acelerada de megavatios (mw) más las lluvias permitieron derrotar la matriz de colapso (eléctrico)", dijo Javier Alvarado, presidente de la EDC y viceministro de Energía Eléctrica.

"El plan de racionamiento es muy posible que se flexibilice, pero eso hay que evaluarlo", agregó.

Después de bajar por meses, el nivel del Guri, principal embalse del país, se está recuperando por la llegada de las lluvias, lo que podría permitir un incremento de la generación hidroeléctrica si las precipitaciones persisten.

Además, el Gobierno ha incorporado unos 680 mw en nuevas plantas termoeléctricas, aunque esta cifra apenas representa 11,5% de la meta de añadir unos 5.870 mw a la capacidad de generación nacional este año.

Alvarado también dijo que ya llegaron al país plantas que les permitirán agregar en el corto plazo otros 1.100 mw.

"Son plantas General Electric, Siemens, Hitachi, Mitsubishi para todo el país (...) Hacia finales de año debemos ver un cambio importante en la situación", dijo.

Pese a los síntomas de recuperación en el sector, el funcionario aseguró que "el ahorro llegó para quedarse", haciendo referencia a un plan instaurado en Caracas que eleva las tarifas de los consumidores que no reduzcan su consumo y puede incluso suspenderles el servicio de manera indefinida.

Este plan de ahorro habría logrado reducir 32,7% la demanda de los altos consumidores de la capital en la última semana de medición (primeros días de mayo), según EDC.

No obstante, Alvarado admitió que se requiere instalar 2,5 millones de medidores eléctricos para incorporar al sistema a los hogares y comercios que actualmente no pagan el servicio.

El fenómeno climatológico El Niño empeoró desde agosto el desequilibrio del sistema eléctrico venezolano, cuya creciente demanda no ha podido ser atendida por el circuito de plantas termoeléctricas, que operan muy por debajo de su capacidad.